Plan de manejo pedido
Alak no contesta, el Bosque se deteriora y los trabajadores del Bioparque se plantan
La ONG reclama que el Municipio no respondió a un pedido formal presentado hace dos meses para elaborar el Plan de Manejo del Paseo del Bosque. En paralelo, el proyecto del concejal Nicolás Morzone para concesionar el Bioparque generó una radio abierta de rechazo.
13 de Octubre de 2026
La ONG Nuevo Ambiente reclamó al Municipio que conduce Julio Alak que avance con un Plan de Manejo Ambiental para el Paseo del Bosque, un pedido formal que presentó hace dos meses y que, según denunció, todavía no tuvo respuesta. La organización advirtió que la falta de planificación y de gestión adecuada pone en riesgo un espacio que considera patrimonio de todos los platenses, y sostuvo que la ausencia de un plan técnico e institucional favorece la improvisación en las decisiones sobre el predio.
El reclamo se apoya en la Ley provincial 13.593, que declara a la Reserva Parque Paseo del Bosque, de más de 60 hectáreas según la entidad, como Paisaje Protegido de interés provincial. Desde Nuevo Ambiente remarcaron que el predio cumple servicios ecológicos esenciales, como la absorción hídrica para mitigar excedentes de agua frente a eventos climáticos extremos, la regulación térmica del núcleo urbano y la función de filtro ambiental frente al impacto del polo industrial de Ensenada y Berisso. Para estructurar ese ordenamiento, propusieron convocar de manera urgente a las facultades de la Universidad Nacional de La Plata vinculadas al tema, como Ciencias Naturales, Humanidades y Arquitectura y Urbanismo, y aseguraron que la medida no demandaría grandes partidas presupuestarias pero garantizaría la conservación del ecosistema.
En paralelo, el Bioparque, cerrado al público desde 2018, sumó un nuevo capítulo de conflicto a partir de un proyecto de ordenanza del concejal Nicolás Morzone, presidente del bloque del PRO, que otorga un plazo de 180 días al Ejecutivo para iniciar los trámites de concesión o privatización total o parcial del predio. La iniciativa contempla varias modalidades, entre ellas una sociedad anónima de mayoría estatal con 51 por ciento del Municipio y 49 por ciento del sector privado, una concesión total o parcial, o contratos de gestión asociada. También habilita rubros comerciales como gastronomía, paseos, programas educativos, estacionamiento y eventos, aunque aclara que el predio no podría venderse ni transferirse y que la propiedad seguiría siendo del Municipio. Lo recaudado por cánones, patrocinios y otros aportes se destinaría exclusivamente al Bioparque para bienestar animal, conservación, mantenimiento y obras.
Quienes impulsan la iniciativa sostienen que el cierre prolongado y el deterioro acumulado muestran los límites de sostener el predio solo con fondos municipales, y plantean que la inversión privada es una vía para reabrirlo. La propuesta generó una reacción inmediata de trabajadores del Bioparque y organizaciones ambientalistas, que realizaron una radio abierta al mediodía en las puertas del predio para informar a la comunidad y expresar su rechazo a los modelos de privatización. Damián Diéguez, cuidador de fauna del lugar, afirmó que está en contra de lo que dice el concejal y sostuvo que muchos vecinos creen que el predio está vacío o que no se trabaja, pero que cotidianamente se atiende a los animales que permanecen allí.
Los sectores críticos argumentan que transferir la gestión al ámbito privado mercantiliza un espacio público y que la agenda municipal no puede dejar de lado el bienestar animal ni la experiencia técnica del personal por urgencias financieras. Además, reclaman que la discusión en el Concejo se abra a consensos con la comunidad. El cruce entre el reclamo por el Bosque y el rechazo al proyecto del Bioparque deja al Municipio de Alak en el centro de dos frentes ambientales abiertos, con una respuesta pendiente desde hace dos meses y una iniciativa legislativa que ya movilizó a trabajadores y ecologistas.
