Represión insular
Denuncian que en Annobón arrestaron adolescentes durante festejos religiosos y los sometieron a presuntas torturas
Una organización local aseguró que fuerzas de seguridad de Guinea Ecuatorial mantuvieron incomunicados a jóvenes durante varios días y denunció graves abusos.
9 de Junio de 2026
La organización Ambô Legadu denunció una nueva ola represiva en la isla de Annobón y apuntó directamente contra autoridades de Guinea Ecuatorial por presuntas detenciones arbitrarias, torturas y persecución cultural contra jóvenes y adolescentes de la comunidad local.
Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, presidente de Guinea Ecuatorial, quedó nuevamente en el centro de denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos cometidas contra habitantes de Annobón.
Según los testimonios difundidos por la entidad, los hechos comenzaron el 1 de junio, en la antesala de las celebraciones de San Antonio de Padua, patrono de la isla. Varios jóvenes que participaban de actividades tradicionales y religiosas habrían sido arrestados por efectivos militares y trasladados a instalaciones castrenses, donde permanecieron incomunicados hasta el 4 de junio.
Las denuncias sostienen que los detenidos fueron obligados a desnudarse, atados de pies y manos y sometidos a golpes durante varios días. Los relatos describen un sistema de castigos físicos continuos que habría incluido palizas, patadas y otros malos tratos mientras permanecían inmovilizados.
Uno de los aspectos más graves señalados por Ambô Legadu involucra a tres adolescentes embarazadas, quienes, según la denuncia, sufrieron consecuencias severas luego de los presuntos episodios de violencia. La organización afirmó que dos de ellas habrían perdido sus embarazos tras las agresiones y que una tercera, que cursaba un embarazo avanzado, presentó complicaciones posteriores.
El informe también denuncia una ofensiva contra expresiones culturales y religiosas tradicionales de Annobón. Entre los hechos reportados figuran restricciones a ceremonias comunitarias, reuniones de oración y prácticas vinculadas a la identidad histórica de la población local, incluyendo actividades realizadas en fa d’Ambô, lengua criolla hablada en la isla.
Las acusaciones se producen en un contexto de aislamiento creciente. De acuerdo con la organización, las telecomunicaciones volvieron a ser interrumpidas a fines de mayo, dejando a la población con escasas posibilidades de contacto con el exterior. Distintos organismos internacionales ya habían alertado anteriormente sobre restricciones similares impuestas en Annobón tras protestas ocurridas en 2024.
La denuncia incluye además una lista de 36 personas detenidas, entre ellas varios menores de edad. Ambô Legadu solicitó la intervención urgente de organismos internacionales de derechos humanos y de protección de la infancia para investigar los hechos y garantizar la seguridad de la población annobonesa.
