Selectividad
Jorge Macri perdona el ABL en Palermo y deja que el resto de CABA pague el asado
El jefe de Gobierno anunció seis meses sin ABL para hoteles, restaurantes y librerías en 2027, con epicentro en el barrio más turístico de Buenos Aires. La medida se presentó en la Feria Internacional de Turismo y alcanzará a unos 7.000 locales gastronómicos, 380 librerías y cientos de hoteles.
29 de Septiembre de 2026
El jefe de Gobierno porteño anunció durante la apertura de la Feria Internacional de Turismo, que se realiza en La Rural, en Palermo, una exención del ABL para hoteles, restaurantes y librerías durante el primer semestre de 2027. La medida extiende un beneficio que ya había regido en 2026 para hoteles y gastronómicos y suma por primera vez a las librerías. En total, alcanzaría a unos 7.000 locales gastronómicos, 380 librerías y cientos de establecimientos hoteleros de toda la Ciudad.
El anuncio tiene un escenario que no es casual. La Rural está en Palermo. Los hoteles que más facturan están en Palermo. Los restaurantes que reciben turistas están en Palermo. Las librerías que sobreviven con alquileres imposibles están en Palermo. El beneficio no llega a Villa Lugano, no llega a Soldati, no llega a Pompeya. Llega al barrio donde el jefe de Gobierno necesita que la postal siga siendo brillante para el visitante extranjero y para el vecino que puede pagar un flat white a siete lucas.
Jorge Macri sostuvo ante más de 1.100 representantes de cámaras empresarias, agencias de viajes y autoridades que la Ciudad recibió 1,6 millones de turistas internacionales entre enero y julio de 2026, un 19 por ciento más que en el mismo período de 2025. También repitió que Buenos Aires recibe cerca de 9 millones de turistas por año y que la actividad genera más de 150.000 puestos de trabajo. Con esos números como bandera, presentó el alivio impositivo como una herramienta para favorecer inversiones y reducir costos de funcionamiento.
El problema es que esos números no explican por qué el beneficio tiene que ser geográficamente tan preciso. Un hotel de Palermo que cobra 300 dólares la noche y una librería de Corrientes que vende usado a mitad de precio no comparten la misma realidad económica, pero el anuncio los mete en la misma bolsa. La exención no distingue tamaño, facturación ni cantidad de empleados. Solo distingue rubro y, por la lógica del anuncio, territorio donde el turismo se concentra.
La medida tampoco es una novedad absoluta. Durante el primer semestre de 2026 ya se había eliminado el pago del ABL para hoteles y establecimientos gastronómicos. Lo nuevo para 2027 es la continuidad y la incorporación de las librerías. Es decir, el Gobierno porteño no inventó una política, extendió un parche que ya tenía. Y lo presentó como si fuera una reforma estructural cuando en realidad es una prórroga con un invitado nuevo.
El propio Macri vinculó la medida con una política más amplia de reducción de impuestos y revisión del gasto público. Dijo que la Ciudad redujo cargos administrativos y estructuras de gobierno. Lo dijo en La Rural, frente a empresarios que aplaudieron. No dijo cuánto deja de recaudar la Ciudad por estos seis meses ni de dónde sale esa plata. Tampoco dijo si el beneficio alcanza a todos los hoteles o solo a algunos, porque esa duda quedó flotando en el propio anuncio.
La exención tiene una duración definida. Seis meses de 2027. Enero, febrero, marzo, abril, mayo y junio. Su alcance y aplicación efectiva quedarán atados a lo que disponga el Presupuesto porteño del próximo año. Es decir, el anuncio es hoy, la plata se discute después y el beneficio real depende de una ley que todavía no existe. Mientras tanto, el resto de los comercios de la Ciudad sigue pagando el ABL completo, todos los meses, sin feria internacional que los mire.
