El Durand bajo la lupa
Jorge Macri recorta enfermeros y después se pregunta por qué las camas de terapia no funcionan
El Hospital Durand suspendió cirugías de alta complejidad por falta de camas y personal de enfermería, mientras el ministerio de Fernán Quirós incorpora instrumentadoras para quirófanos que no pueden funcionar.
25 de Septiembre de 2026
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de Jorge Macri reconoció esta semana, a través de sus propios trabajadores, que el Hospital Durand no puede garantizar cirugías complejas por falta de camas de terapia intensiva y de profesionales de enfermería. La noticia no sorprende a nadie que haya pisado un hospital público porteño en los últimos años, pero sí confirma algo que el PRO viene negando desde que gestiona la salud de los porteños. El relato de hospitales de excelencia se sostiene en folletos, no en guardias.
Héctor Ortiz, titular de la Agrupación Hospitales de la Ciudad dentro de ATE, lo explicó con una claridad que no necesita adornos. La terapia intermedia está funcionando como terapia intensiva porque no hay camas suficientes. Hay diez camas disponibles que no se pueden usar por falta de enfermeros. Y las operaciones complejas se suspendieron porque no hay forma de garantizar el cuidado posterior de los pacientes. Traducido a la vida real, alguien con una enfermedad grave espera mientras el sistema le dice que vuelva la semana que viene.
La respuesta del ministro Fernán Quirós fue incorporar quince instrumentadoras quirúrgicas. El detalle es que los quirófanos están vacíos porque no hay enfermeras ni camas de terapia. Es como contratar mozos para un restaurante sin cocina. La gestión de Quirós, que ya lleva siete años al frente de la cartera de Salud porteña y va por su segundo mandato consecutivo, acumula una reducción del gasto en personal cercana al 6% respecto de 2022 y del 8 por ciento frente al máximo de 2023. Los números del Observatorio Económico de la Ciudad del CEPA son claros. Menos plata para sueldos, menos enfermeros, menos camas, más suspensiones.
Horacio Rodríguez Larreta inició parte de este desguace en el Durand y Quirós fue el hilo conductor de todo el proceso. Veinte años de ajuste sostenido bajo el mismo signo político produjeron el resultado que hoy se ve. Profesionales que renuncian porque los salarios son bajos y migran a centros médicos privados. Falta de insumos elementales. Infraestructura deteriorada. Salas cerradas en pediatría, unidad coronaria y adultos. El tomógrafo sin personal para funcionar. El resonador que no puede operar las veinticuatro horas. La lista es larga y conocida.
El informe del CEPA también detectó caídas del 42 por ciento en Vivienda y del 47 por ciento en Desarrollo PyME durante el primer trimestre de 2026. Educación acumula una baja cercana al 1 por ciento en gasto de personal respecto de 2022. Salud ejecuta recursos un 12 por ciento por debajo de los niveles de 2022. Juan Pablo Costa, titular del Observatorio, lo dijo sin vueltas. Si querés mejorar la calidad o cantidad del servicio, necesitás incrementar la dotación de personal. El gobierno porteño hizo exactamente lo contrario y ahora cosecha los resultados.
La situación del Durand no es un caso aislado. Es la consecuencia lógica de una política sanitaria que prioriza el equilibrio fiscal sobre la vida de los pacientes. Mientras el jefe de gobierno habla de gestión y modernización, los enfermeros se van, las camas se cierran y las cirugías se suspenden. La salud pública porteña no colapsó de golpe. La fueron vaciando de a poco, con presupuesto y sin explicaciones.
