Transformación tecnológica
La IA podría desplazar 92 millones de empleos y profundizar la brecha entre las potencias mundiales
Un análisis de Evan Ellis advierte que la inteligencia artificial y la robótica podrían transformar el empleo, la seguridad y la competencia internacional. Los países de ingresos medios aparecen entre los más expuestos a depender de tecnologías desarrolladas en Estados Unidos y China.
30 de Septiembre de 2026
La inteligencia artificial y la robótica podrían provocar una transformación económica comparable con las grandes revoluciones industriales, pero con cambios mucho más rápidos en el empleo, la producción y la competencia internacional. En un artículo de opinión publicado por Infobae, el investigador Evan Ellis analiza especialmente qué puede ocurrir con países que no cuentan con el capital y la infraestructura tecnológica de Estados Unidos o China.
Uno de los principales focos está puesto en el mercado laboral. Ellis cita estimaciones del Foro Económico Mundial según las cuales las transformaciones estructurales del mercado de trabajo podrían desplazar 92 millones de puestos hacia 2030, aunque el mismo informe proyecta 170 millones de nuevos empleos y un saldo neto positivo de 78 millones.
El impacto tampoco sería uniforme. Profesiones administrativas, tecnológicas y de atención al cliente podrían atravesar fuertes transformaciones, mientras la combinación de IA y robótica extendería la automatización hacia actividades manuales, agricultura, minería, logística y producción industrial.
Para las denominadas potencias medias aparece otro problema: la dependencia tecnológica. Ellis sostiene que países como Brasil, México, India o Turquía podrían tener dificultades para desarrollar modelos de IA y sistemas robóticos capaces de competir con las plataformas estadounidenses y chinas, obligándolos a elegir proveedores y ecosistemas externos.
América Latina ya forma parte de esa carrera mediante inversiones en centros de datos, infraestructura y semiconductores. El interrogante planteado por el autor es cuánto valor quedará realmente dentro de esos países si las tecnologías, el capital y buena parte de la propiedad intelectual continúan controlados desde el exterior.
La transformación excede al empleo. El análisis advierte sobre nuevas posibilidades para ciberataques, vigilancia estatal, organizaciones criminales y sistemas militares autónomos, pero también reconoce aplicaciones capaces de mejorar la administración pública, detectar irregularidades y aumentar la productividad.
El escenario, sin embargo, no está definido. La discusión para los países que no lideran la carrera tecnológica será cómo incorporar IA y automatización sin quedar reducidos únicamente a aportar energía, territorio, datos o infraestructura para sistemas desarrollados y controlados desde otras economías.
