Movimiento millonario en el mercado gastronómico
Starbucks quiere comprar Chipotle y crear un gigante que supere a McDonald's
La cadena de cafeterías trabaja con asesores para analizar una posible adquisición de la firma mexicana, valorada en unos 41.000 millones de dólares. Los rumores impulsaron las acciones de Chipotle y provocaron una caída en las de Starbucks.
9 de Octubre de 2026
Starbucks estudia la posibilidad de adquirir Chipotle, la cadena de comida mexicana que cuenta con aproximadamente 4.200 restaurantes en todo el mundo. Según informó Financial Times, la compañía estadounidense trabaja desde hace meses con asesores para evaluar una oferta que, de concretarse, podría convertirse en la mayor operación de adquisición en la historia del sector gastronómico.
La información provocó movimientos inmediatos en los mercados financieros. Las acciones de Chipotle subieron más de un 7 por ciento, mientras que las de Starbucks retrocedieron un 4,5 por ciento, ante las dudas sobre el impacto que tendría incorporar otra cadena de gran tamaño mientras continúa su proceso de recuperación.
Actualmente, Starbucks tiene una capitalización bursátil de 103.000 millones de dólares, frente a los aproximadamente 41.000 millones de Chipotle. Una eventual combinación de ambas empresas podría superar a McDonald's en valoración conjunta, aunque la operación todavía se encuentra en una etapa preliminar y no existe un acuerdo confirmado.
Un protagonista central es Brian Niccol, actual director ejecutivo de Starbucks, quien estuvo al frente de Chipotle entre 2018 y 2024. Desde su llegada a la cadena de cafeterías impulsa una reorganización que incluye renovación de locales, incorporación de personal, simplificación del menú y mejoras en la atención al cliente.
Chipotle, por su parte, registró un crecimiento del 9,3 por ciento en su facturación durante el segundo trimestre, aunque enfrenta cuestionamientos por sus precios. La compañía mantiene una amplia presencia internacional y su incorporación permitiría a Starbucks ampliar su participación en el mercado de comidas rápidas.
Sin embargo, cualquier acuerdo necesitaría la aprobación de las autoridades de competencia. La falta de coincidencias entre los negocios de ambas marcas podría ofrecer oportunidades comerciales, pero también dificultar su integración operativa, especialmente cuando Starbucks todavía busca consolidar su recuperación.
