Desidia capital bonaerense
Barro, pozos y apagones, el mapa barrial que incomoda a Alak en La Plata
Vecinos de Altos de San Lorenzo y Barrio Aeropuerto reclaman respuestas por calles intransitables, falta de zanjeo, pozos, luminarias rotas y sectores completamente a oscuras. En la ciudad que debería ser vidriera de gestión, la postal vuelve a ser la misma, barrios esperando y un municipio que llega tarde o directamente no aparece.
2 de Junio de 2026
La Plata vuelve a mostrar una postal difícil de maquillar para la gestión de Julio Alak, con vecinos que no reclaman lujos, obras faraónicas ni anuncios de campaña, sino algo bastante más básico, poder entrar y salir de sus casas cuando llueve y circular de noche sin quedar atrapados entre pozos, barro y oscuridad.
? Vecinos de La Plata reclaman por calles intransitables y falta de iluminación en distintos barrios En Altos de San Lorenzo piden obras para entrar y salir cuando llueve. En avenida 13, entre 90 y 610, denuncian que el sector sigue a oscuras tras el robo de cables. pic.twitter.com/lWO9C1lf78
— grupo periodismo (@grup_periodismo) June 3, 2026
En la zona del Paseo de Compras de Altos de San Lorenzo, el pedido apunta al mantenimiento de calles que todavía son de tierra y que dependen de una intervención municipal para dejar de convertirse en una trampa cada vez que cae agua. En 133 bis entre 82 y 83, Romina advirtió que al menos cinco calles quedan intransitables con las lluvias, mientras los vecinos siguen esperando una respuesta que, por ahora, parece circular más lento que cualquier auto hundido en el barro.
Según contó la vecina, “están hechos los expedientes para el mejorado y hacer zanjeo para poder entrar y salir, pero seguimos sin respuestas”. La frase resume una escena conocida en la capital bonaerense, papeles que existen, reclamos que se acumulan y soluciones que no llegan. En el medio, familias que tienen que acomodar su vida cotidiana a la ruleta del clima, porque una lluvia puede transformar la puerta de sus viviendas en una pequeña excursión al abandono.
En el sector también se observa la falta de un zanjeo confiable para permitir el escurrimiento del agua, calles angostas, un viejo y desgastado asfaltado electoral lleno de pozos y una iluminación muy limitada, sostenida apenas por algunos focos ubicados en postes con brazo de zap. La obra pública aparece, como tantas veces, en versión souvenir electoral, lo suficiente para la foto, insuficiente para la vida diaria.
A esa escena se suma el reclamo de los vecinos de Barrio Aeropuerto, donde la avenida 13, entre 90 y 610, continuaba completamente a oscuras tras el robo de cables registrado en la zona. Pese al paso de los días y a los reiterados pedidos, el problema seguía sin resolverse, como si la capital provincial pudiera naturalizar que una avenida con tránsito, velocidad y circulación nocturna quede entregada a la penumbra.
Catriel, vecino del sector, apuntó directamente contra el deterioro de las luminarias y marcó que el problema no empezó ayer. “Vivo en la zona del Aeropuerto y quería presentar un reclamo por las luminarias rotas en calle 13, de 90 a 610. Comenzaron a quemarse cuando inició la gestión de Julio Alak y, aunque parezca increíble, jamás fueron reemplazadas después de casi 3 años”, señaló.
La denuncia golpea donde más incomoda, porque no habla solamente de un robo de cables ni de una falla puntual, sino de una acumulación de desidia. Casi tres años con luminarias sin reemplazo no son una contingencia, son una forma de administrar el abandono con paciencia municipal. Mientras tanto, los vecinos ponen el cuerpo, los autos y la seguridad en calles donde la oscuridad ya no es un accidente, sino parte del paisaje.
Este medio ya había informado sobre el robo sistemático de cables tanto en avenida 13 como en avenida 90. Incluso, en algunos sectores se habían reemplazado cables de bronce por otros de aluminio, un material sin valor de reventa, aunque con menor capacidad energética, lo que provocaba fallas intermitentes en las luces led. Es decir, ni siquiera cuando se intenta evitar un problema se logra resolver del todo el siguiente.
“El tramo de la avenida tiene sectores muy oscuros y peligrosos, sobre todo de noche. Además, es una zona con mucho tránsito y donde se circula a alta velocidad. Ojalá puedan publicarlo para que esto se solucione de una buena vez”, expresó Catriel. El pedido tiene más sentido común que cualquier discurso de gestión, porque en los barrios la seguridad también empieza por una calle iluminada y transitable.
Desde personas vinculadas a la administración comunal había trascendido que el área de luminarias se encontraba trabajando en el tema y analizaba alternativas para evitar nuevos robos de cables, en un problema que se extendía desde hacía meses. Pero para los vecinos, la película ya se volvió demasiado larga, con expedientes, promesas, análisis y diagnósticos, mientras la ciudad real sigue a oscuras o hundida en el barro.
La Plata, capital de la provincia y supuesto centro administrativo del poder bonaerense, vuelve a quedar expuesta por reclamos elementales. En Altos de San Lorenzo, las calles se vuelven imposibles cuando llueve. En Barrio Aeropuerto, la avenida queda a oscuras pese a los reclamos. Y en el medio aparece la gestión de Alak, atrapada entre la épica del regreso político y una realidad mucho menos decorativa, vecinos que siguen esperando que el municipio haga lo mínimo.
