Golpe al bolsillo
Jorge Macri volvió a ajustar las multas y las llevó por encima de 4,6 millones
CABA incrementó un 18,9 por ciento el valor de la Unidad Fija y empujó hacia arriba todo el esquema de infracciones. Mientras las sanciones se actualizan automáticamente, la gestión porteña vuelve a poner la billetera de los automovilistas en el centro de su política vial.
9 de Septiembre de 2026
El Gobierno de la Ciudad encabezado por Jorge Macri aumentó un 18,9 por ciento las multas de tránsito desde los primeros días de septiembre, una actualización que llevó las infracciones más graves por encima de los 4,6 millones de pesos. El incremento llegó mediante el reajuste de la Unidad Fija, el mecanismo utilizado para calcular automáticamente buena parte de las sanciones que se aplican en territorio porteño.
La Unidad Fija pasó de 798,51 a 949,99 pesos, un salto que arrastró detrás suyo prácticamente todo el cuadro de infracciones. Para el Ejecutivo porteño, la máquina de actualizar castigos parece funcionar con una puntualidad difícil de encontrar en otras discusiones de gestión, mientras el esquema profundiza una política que hace de la sanción económica una herramienta cada vez más pesada para quienes circulan por la Ciudad.
El nuevo cuadro deja números capaces de arruinar bastante más que una mañana. Estacionar mal o circular con la VTV vencida cuesta 94.999 pesos, el mismo monto que utilizar el celular mientras se conduce o no llevar colocado el cinturón de seguridad. Circular con vidrios polarizados fuera de norma o no portar la licencia implica una multa de 47.499,50 pesos.
La escala sube rápido cuando aparecen otras infracciones. Circular por carriles exclusivos de colectivos o del Metrobús y no contar con el grabado de autopartes cuesta 142.498,50 pesos, mientras que enviar mensajes de texto mientras se conduce asciende a 199.998 pesos. Obstruir una rampa destinada a personas con discapacidad puede costar 284.819 pesos.
A las multas económicas se suma además el sistema de scoring. Cada conductor comienza con 20 puntos y pierde unidades de acuerdo con la gravedad de las infracciones cometidas, por lo que el castigo porteño no termina necesariamente cuando llega el momento de pagar.
El argumento de la seguridad vial puede resultar atendible frente a conductas peligrosas, pero el problema aparece cuando la respuesta de la administración queda concentrada en subir la tarifa del castigo. Con la nueva actualización, la gestión de Jorge Macri vuelve a demostrar que para modificar una Unidad Fija no hacen falta demasiadas vueltas, mientras la prevención, la concientización y la infraestructura quedan bastante menos visibles dentro del esquema presentado.
El aumento también cae sobre automovilistas que ya enfrentan costos crecientes para mantener y utilizar un vehículo. En ese escenario, la Ciudad consolida un mecanismo en el que una variable reajustada desde el Ministerio de Hacienda puede disparar de una vez decenas de sanciones, convirtiendo cada actualización en una nueva pasada por caja.
Quienes quieran consultar sus infracciones pueden hacerlo mediante la plataforma oficial del Gobierno de la Ciudad utilizando el DNI del titular o la patente del vehículo. En el mismo sistema también se encuentra disponible el estado del scoring y el saldo de puntos correspondiente a cada conductor.
