Negocio en marcha
Julio Alak busca blindar por 12 años un sistema de micros cuestionado mientras crecen las quejas en La Plata
La Libertad Avanza y el PRO rechazan la adjudicación impulsada por el intendente y advierten que la licitación no cambia un servicio que ya funciona mal.
15 de Abril de 2026
En La Plata, el transporte público parece haber encontrado su zona de confort: funciona mal, acumula quejas y, aun así, está a punto de ser garantizado por más de una década. La jugada lleva la firma de Julio Alak, que impulsa una adjudicación por 12 años para las empresas que ya vienen dando un servicio cuestionado.
La Libertad Avanza decidió plantarse y anunció que votará en contra en el Concejo Deliberante, alineándose con el rechazo del PRO. El argumento es tan simple como incómodo: no se puede premiar con estabilidad a largo plazo a un sistema que ni siquiera resuelve lo básico.
Las líneas Este, Oeste, Norte y Sur, que hoy operan en la ciudad, están en el centro de las críticas. Frecuencias recortadas, demoras y usuarios que viajan como pueden forman parte de una rutina que parece haberse naturalizado. Y en lugar de una reforma profunda, la propuesta oficial aparece como una especie de “continuará” con garantía extendida.
Desde la oposición advierten que la licitación no introduce cambios de fondo ni mecanismos de control más exigentes. Es decir, el problema no es solo quién maneja los micros, sino cómo se controla, o no, lo que hacen. Y ahí es donde el esquema empieza a hacer ruido: más años, mismas condiciones, mismos reclamos.
El contexto tampoco ayuda a disimular. El recorte de frecuencias en medio de las quejas de los usuarios dejó al descubierto un sistema que ya venía tensionado. En ese escenario, avanzar con una adjudicación de largo plazo suena menos a solución y más a cerrar la discusión antes de que alguien la profundice.
Así, mientras los vecinos siguen esperando colectivos que no pasan o llegan tarde, el oficialismo apuesta a garantizarle previsibilidad a las empresas. Una ecuación que, en la práctica, invierte prioridades: primero la estabilidad del negocio, después, si queda margen, la calidad del servicio.
