El tiempo - Tutiempo.net
Domingo 10 de Mayo de 2026

El hambre no da rating

Ollas populares hirviendo en las villas y los canales amigos de Jorge Macri con la cámara apagada

Mientras barrios populares de CABA realizaron ollas populares contra las políticas de Jorge Macri, gran parte de los medios televisivos más beneficiados por la pauta oficial porteña evitaron mostrar la protesta. La escena reavivó sospechas sobre el vínculo entre la publicidad estatal y el apagón informativo selectivo.

8 de Mayo de 2026

Las ollas populares se replicaron en distintas villas y barrios de la Ciudad de Buenos Aires, pero la televisión hegemónica actuó como si el reclamo hubiese ocurrido en una dimensión paralela. Ni coberturas especiales, ni móviles en vivo, ni panelistas alarmados hablando de “crisis social”. Apenas silencio. Un silencio bastante llamativo cuando se observan los números que maneja la pauta oficial porteña.

Según un relevamiento basado en datos del Gobierno de la Ciudad y difundido por Chequeado, el Grupo Clarín encabezó el ranking de pauta oficial durante 2024 con nada menos que 9.717 millones de pesos. Detrás aparecen Disney con 5.834 millones, Grupo Viacom con 5.482 millones y Warner con 4.195 millones. También figuran Grupo Werthein con 3.214 millones, Grupo América con 2.188 millones, Grupo Indalo con 2.147 millones, Octubre con 1.731 millones, Grupo Olmos con 1.571 millones y La Nación con 1.459 millones.

Con semejante lluvia de millones, algunos vecinos empezaron a preguntarse si las cámaras dejaron de funcionar justo cuando el reclamo apuntó contra Jorge Macri. Porque cuando hay protestas en el microcentro, dos contenedores quemados y un cronista dramatizando frente a una persiana grafiteada, la cobertura aparece hasta en 4K. Pero cuando el escenario son barrios populares cocinando en ollas gigantes porque la plata no alcanza, el periodismo militante del rating entra en modo ahorro de energía.

La escena dejó otra postal incómoda para el Gobierno porteño. Una Ciudad que se promociona como moderna, eficiente y europea, pero donde crecen los comedores, las changas y la pobreza mientras buena parte de los grandes medios prefieren enfocar cafeterías de Palermo antes que villas organizando ollas populares. El problema no es solamente lo que se muestra. También pesa lo que se decide esconder.

 

La pauta oficial siempre fue una herramienta de poder, pero en la Ciudad parece haberse convertido además en un eficaz aerosol de invisibilidad política. Porque si los medios más grandes no muestran el conflicto, para cierta lógica comunicacional el conflicto directamente no existe. Y así, entre millones, spots prolijos y estudios televisivos llenos de indignación selectiva, las ollas populares quedaron afuera de pantalla como si fueran un detalle menor y no el síntoma de una crisis cada vez más visible.

Comentarios
Últimas noticias