VIDEO | Punta Indio busca cambiar su modelo productivo y proyecta un municipio libre de agrotóxicos
La Mesa Ambiental de Punta Indio avanza con una propuesta que busca articular producción, ambiente y participación ciudadana. El objetivo de fondo es reducir progresivamente el uso de agroquímicos y que el distrito pueda convertirse en el primer municipio libre de agrotóxicos.
5 de Octubre de 2026
Punta Indio comenzó a delinear una estrategia ambiental que pretende ir más allá de acciones aisladas y avanzar hacia un cambio progresivo en la manera de producir y relacionarse con el territorio. La propuesta es impulsada desde la Mesa de Políticas Ambientales, un espacio que reúne a vecinos, productores, concejales y funcionarios municipales y que busca transformar inquietudes de la comunidad en políticas públicas.
Gustavo Noval, integrante de la Mesa, explicó que el espacio nació hace más de tres años con una premisa diferente: evitar quedar únicamente en el lugar del reclamo. “No queríamos estar en la vereda de enfrente”, sostuvo. La decisión fue generar un ámbito institucionalizado, con participación vecinal y herramientas incorporadas mediante ordenanza, para intervenir en la discusión y elaboración de políticas ambientales.
Uno de los aspectos que distingue la experiencia es la búsqueda de consensos por encima de las diferencias políticas. La Mesa participa en las comisiones donde se analizan proyectos vinculados con el ambiente y plantea que las políticas ambientales deben tener continuidad más allá de los espacios partidarios. En ese recorrido, uno de los primeros resultados concretos fue el diseño de un plan integral de gestión de residuos, elaborado durante nueve meses y aprobado por unanimidad, con una implementación proyectada hasta 2030.
Pero el desafío que ahora aparece con mayor fuerza es el modelo productivo. La propuesta apunta a generar un vínculo más directo entre quienes producen y quienes consumen, de manera que la demanda de alimentos producidos bajo determinados parámetros ambientales pueda convertirse también en un incentivo para modificar las prácticas productivas. En ese camino aparecen como alternativas la agroecología y la ganadería regenerativa.
La discusión sobre los fitosanitarios ocupa un lugar central. La intención es avanzar de manera progresiva hacia una reducción del uso de sustancias contaminantes y proyectar que Punta Indio pueda quedar libre de glifosato para 2035. El planteo, sin embargo, no apunta solamente a una prohibición, sino a generar las condiciones para que los propios productores puedan incorporarse voluntariamente a una transición hacia sistemas productivos diferentes.
En este punto, Noval considera que Punta Indio cuenta con una característica que podría favorecer el proceso: el distrito tiene un peso menor de la agricultura intensiva en comparación con otras zonas de la provincia de Buenos Aires. Esa particularidad, según explicó, permitiría pensar en una transformación gradual sin abandonar la actividad productiva. “Podemos lograr ser el primer municipio libre de agrotóxicos o de cualquier tipo de contaminante”, afirmó.
La ganadería regenerativa aparece en ese esquema como uno de los caminos posibles. El modelo propone recuperar la relación entre animales, pastizales y suelo mediante sistemas de manejo que permitan regenerar los ecosistemas y sostener la actividad productiva. En Punta Indio ya existen experiencias vinculadas con este modelo y productores que trabajan sobre recuperación de suelos, biodiversidad y captura de carbono.
La cuestión productiva también está relacionada con una preocupación económica. Experiencias de ganadería regenerativa desarrolladas en el distrito plantean que la degradación de los suelos y el aumento de los costos de los insumos reducen progresivamente los márgenes de los productores. Frente a ese escenario, los sistemas regenerativos buscan reducir la dependencia de insumos externos y recuperar la capacidad productiva de los campos.
La iniciativa tomó además impulso a partir del primer Simposio Regional “El campo y la ciudad”, que reunió a más de 20 oradores y puso en discusión distintas experiencias vinculadas con la producción sustentable, la agroecología, la regeneración de suelos y la biodiversidad. El encuentro funcionó como un punto de partida para profundizar el debate y acercar a productores, especialistas y consumidores.
La apuesta de Punta Indio, en definitiva, no se limita a convertirse en un municipio con menos agroquímicos. El objetivo planteado por la Mesa Ambiental es construir una política de largo plazo que combine producción, cuidado del suelo, alimentación, participación ciudadana y desarrollo local. El horizonte está puesto en 2035, pero el proceso —según reconocen sus propios impulsores— dependerá de la incorporación progresiva y voluntaria de los productores y de la capacidad de transformar estas propuestas en políticas públicas sostenidas en el tiempo.
