Infraestructura porteña
1300 pesos el boleto y el techo viajando suelto en el Subte de Jorge Macri
Mientras el Gobierno porteño habla de “ciudad modelo”, un vagón circuló con una parte del techo desprendida y a la vista de todos.
18 de Febrero de 2026
La escena no necesita relato épico ni edición dramática: un panel del techo colgando dentro de un vagón del Subte, cables expuestos, estructura oxidada y pasajeros mirando el espectáculo como si fuera parte del servicio premium. Todo eso, por un boleto que ya ronda los 1.300 pesos y que se defiende bajo el argumento de la “modernización” y el “orden”.
Una ciudad del primer mundo ? https://t.co/N9SgygFCOp pic.twitter.com/zpdnocXdi0
— Diana Deglauy (@dianadeglauy) February 18, 2026
La imagen, difundida por la usuaria Diana Deglauy, ironiza con una frase que duele por lo literal: “Una ciudad del primer mundo”. Porque si esto es primer mundo, alguien está mirando el mapa al revés.
El problema no es solo el panel suelto. Es el símbolo. El contraste entre el discurso oficial de excelencia urbana y la realidad material que viaja todos los días bajo tierra. Mientras Jorge Macri insiste en vender eficiencia, planificación y gestión quirúrgica, los vagones muestran señales de desgaste que no son nuevas ni sorpresivas.
En una ciudad que ajusta tarifas con la velocidad de un ascensor de Puerto Madero, pero donde la infraestructura parece ir a ritmo de tren detenido en hora pico, la pregunta es inevitable: ¿a dónde va la recaudación cuando el mantenimiento básico no llega?
No se trata de un simple “incidente”. Cuando una parte del techo puede desprenderse en pleno viaje, la discusión deja de ser estética y pasa a ser de seguridad. Y ahí la narrativa del “orden” empieza a hacer ruido.
Jorge Macri heredó una estructura y prometió llevarla más lejos. Pero entre slogans de capital global y marketing de metrópolis futurista, el subte sigue mostrando costuras. Y algunas, literalmente, se caen.
