El combo que empuja a otro paro
Dos meses sin aumento y un 5 por ciento en diciembre: el regalo navideño de Macri que los docentes no piensan aceptar
La organización sindical convoca a una nueva medida de fuerza para esta primera semana de noviembre, después del paro del 15 de octubre, y intenta coordinarla con Metrodelegados, cartoneros y la UTE porteña para darle peso a un reclamo que, si queda solo en sus manos, sería minoritario.
2 de Noviembre de 2026
Ademys avanza hacia un nuevo paro docente en la Ciudad de Buenos Aires para esta primera semana de noviembre, apenas semanas después de la medida de fuerza que llevó adelante el 15 de octubre último. La organización sindical busca sumar aliados que le den peso a la protesta, que de quedar reducida a su propia estructura sería minoritaria, y por eso tiende puentes con otros sectores que también mantienen conflictos abiertos con la administración de Jorge Macri.
El eje central del reclamo es salarial. Los docentes porteños tendrán dos meses consecutivos sin aumentos de sueldo, y el único incremento previsto por el Gobierno de la Ciudad hasta febrero de 2027 es de un 5 por ciento que se aplicará en diciembre, ya que la administración porteña decidió cerrar la paritaria hasta esa fecha. Con ese panorama, Ademys busca coordinar la nueva medida de fuerza con Metrodelegados y con los trabajadores cartoneros, y en algunos puntos sus reclamos podrían unificarse con los de la UTE porteña.
La agenda de cuestionamientos excede lo salarial. Los docentes de Ademys objetan los cambios al esquema curricular secundario dispuestos por la reforma educativa BA Aprende, las modificaciones en el estatuto vinculadas con licencias, evaluaciones y rotación docente, y denuncian cierres de grados, cursos y carreras junto con malas condiciones de trabajo en las escuelas. A eso se suma el rechazo al protocolo que obliga a los directivos de las escuelas secundarias a denunciar penalmente a estudiantes mayores de 14 años ante situaciones que puedan constituir delitos, una disposición que el gobierno de Macri decretó en septiembre a la par del nuevo Régimen Penal Juvenil y que ambos gremios consideran que debe reemplazarse por acompañamiento y formación de los jóvenes.
El sindicato también critica los operativos de seguridad en la Ciudad, al sostener que forman parte de una orientación que destina recursos a las medidas represivas mientras la educación pública enfrenta problemas presupuestarios y reclamos por mejores condiciones laborales. La referencia principal es el conflicto de los Metrodelegados, cuyos referentes Claudio Dellecarbonara y Néstor Segovia terminaron presos tras una apertura de molinetes breve y en una sola estación a fines de octubre, incidente a partir del cual se incrementaron los diálogos entre ambos sindicatos para coordinar una acción en conjunto.
En ese armado también aparecen los trabajadores que se ocupan de la recolección del cartón, quienes ya dejaron en claro que no avalan el proyecto de privatización del sector impulsado por el Jefe de Gobierno, que incorpora requisitos que dejarían afuera a las cooperativas para dar paso a las empresas privadas. En la sede de la administración Macri justificaron la iniciativa al explicar que la suciedad en las calles es culpa de las cooperativas de cartoneros, a las que atribuyeron fallas operativas y deficiencias que impactan directamente en el espacio público. Con ese telón de fondo, en Ademys sostienen que hay un caldo de cultivo para unificar los reclamos, y las definiciones se debatirán en los plenarios de la UTE y en la asamblea abierta de Ademys convocada para discutir los próximos pasos.
