Impacto económico
El consumo de lácteos cayó 7,7 por ciento interanual en febrero y marcó una baja mensual del 5 por ciento
Los datos reflejan el impacto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo en productos básicos como la leche, con una tendencia negativa que se consolida en el inicio del año.
7 de Abril de 2026
El consumo de lácteos volvió a retroceder en febrero y profundizó la caída en productos clave de la canasta alimentaria. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, las ventas registraron una baja del 5 por ciento respecto a enero, mientras que en términos interanuales el descenso alcanzó el 7,7 por ciento medido en litros de leche equivalente.
? El consumo de lácteos cayó 7,7% interanual en febrero y 5% frente a enero. La baja se da en un contexto de inflación y pérdida de poder adquisitivo. Leche y yogures son los más afectados, mientras crecen sustitutos y ventas informales. #Inflacion #Consumo #Leche #Economia pic.twitter.com/UrRAhvbsP2
— grupo periodismo (@grup_periodismo) April 7, 2026
El deterioro también se observa en el acumulado del año. Entre enero y febrero, las ventas cayeron 4,9 por ciento en volumen y 6,3 por ciento en litros equivalentes, consolidando una tendencia negativa en el consumo masivo. Los números reflejan el impacto directo de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo sobre los hogares.
En este contexto, los lácteos, históricamente considerados productos básicos, comenzaron a ser reemplazados por opciones más económicas. El informe advierte un crecimiento en el consumo de sustitutos y también un aumento de las ventas informales, que no quedan registradas pero evidencian un cambio en los hábitos de compra.
El análisis por rubros muestra diferencias dentro del sector. Las leches fluidas y en polvo son las más afectadas, con caídas generalizadas en sus niveles de venta, mientras que los quesos logran sostenerse en parte gracias a promociones y estrategias comerciales más agresivas.
En paralelo, algunos segmentos presentan comportamientos dispares. Las leches saborizadas mostraron crecimiento en el primer bimestre, mientras que yogures y postres volvieron a retroceder, lo que confirma un consumo más selectivo y condicionado por el precio.
Frente a este escenario, las empresas del sector comenzaron a priorizar el sostenimiento del volumen de ventas por sobre la rentabilidad. Esto se traduce en una mayor presencia de productos básicos y en una competencia centrada en precios, en un mercado cada vez más ajustado por la caída del consumo.
