El tiempo - Tutiempo.net
Viernes 27 de Febrero de 2026

Debate tecnológico

“Es un escándalo”: la investigadora argentina Milagros Miceli cuestionó el hype de la inteligencia artificial y su falta de regulación

Reconocida por la revista Time entre las personas más influyentes en IA, la socióloga y doctora en ingeniería advirtió sobre la precarización laboral, la burbuja tecnológica y los riesgos de dejar la inteligencia artificial sin control estatal.

26 de Febrero de 2026

La investigadora argentina Milagros Miceli, incluida en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo en inteligencia artificial de la revista Time, lanzó una mirada crítica sobre el crecimiento acelerado de esta tecnología y calificó como “un escándalo” la falta de regulación en algunos países.

Socióloga de la Comunicación y doctora en Ingeniería Informática, Miceli centra su trabajo en la vida laboral de los llamados trabajadores de datos, es decir, las personas que etiquetan, revisan y producen la información que utilizan los sistemas de inteligencia artificial para entrenarse. Según su investigación, muchos de estos trabajadores se desempeñan en condiciones precarizadas, con bajos salarios y tareas emocionalmente exigentes.

Desde esa preocupación, fundó el proyecto académico Data Workers Inquiry (DWI), una iniciativa que busca visibilizar a estos empleados invisibilizados por la narrativa de automatización total. La investigadora sostiene que detrás del discurso de tecnología autónoma existe una estructura global de trabajo humano que sostiene el funcionamiento real de los modelos de IA.

Miceli también cuestionó la idea de una inminente “inteligencia artificial general” y advirtió que gran parte del desarrollo tecnológico actual se sostiene en expectativas infladas. En ese sentido, señaló que la industria vive de una lógica de promesa constante hacia inversores, comparable con otras burbujas tecnológicas de la historia.

En materia política, criticó las posturas que promueven la ausencia de regulación y afirmó que dejar el desarrollo de la IA sin controles puede resultar peligroso, especialmente ante la creciente connivencia entre poder político, corporaciones tecnológicas y explotación de recursos estratégicos para alimentar esta industria. A contramano, destacó que en otras regiones del mundo, como Europa, ya existen marcos regulatorios específicos para la inteligencia artificial.

Otro de los ejes de su análisis apunta al impacto laboral. Miceli sostiene que la IA no reemplaza completamente el trabajo humano, sino que muchas veces lo desplaza hacia formas más ocultas y precarizadas, mediante tercerizaciones globales en países con menores costos laborales. Según estimaciones del Banco Mundial citadas por la investigadora, entre 150 y 430 millones de trabajadores de datos participan indirectamente en el funcionamiento de sistemas de inteligencia artificial a nivel mundial.

Además, alertó sobre el uso “banal” de la tecnología y la tendencia a incorporarla sin una necesidad real, solo por presión del mercado. En ese contexto, remarcó que muchas organizaciones aún no registran retornos financieros significativos tras invertir en IA, lo que refuerza la necesidad de evaluar si su implementación responde a problemas concretos o a una lógica de tendencia.

 

Finalmente, la especialista subrayó que toda inteligencia artificial posee sesgos inevitables, ya que los datos con los que se entrena responden a decisiones humanas y recortes intencionales. Desde su postura crítica, plantea que el desafío no es rechazar la tecnología, sino debatir su uso, sus límites y sus implicancias sociales, laborales y ambientales en un contexto de expansión global acelerada.

Comentarios
Últimas noticias