Impacto externo en la producción
La guerra dispara costos en el campo, sube el gasoil, aumentan fertilizantes y peligra la siembra de trigo
Un informe de la Sociedad Rural Argentina advierte que la próxima campaña podría encarecerse hasta un 11 por ciento, en un escenario donde los insumos clave ya registran fuertes subas.
1° de Abril de 2026
El impacto del conflicto en Medio Oriente empezó a trasladarse con fuerza al campo argentino a través del costo de la energía. La suba del petróleo y el gas ya se reflejó en el precio del gasoil y en los fertilizantes, dos insumos clave para la producción, generando un aumento directo en los costos de cosecha y logística.
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— MDZ Online (@mdzol) March 31, 2026
En pocas semanas, los valores internacionales de la energía registraron saltos de entre 42 por ciento y 50 por ciento, mientras que el gasoil en el mercado local acumuló una suba cercana al 22 por ciento desde fines de febrero. A la par, la urea, principal fertilizante nitrogenado, aumentó un 42 por ciento, impulsada por el encarecimiento del gas, su insumo base.
El efecto ya se siente en la estructura de costos. El combustible representa cerca del 15 por ciento del costo de la cosecha, por lo que el incremento actual implica una suba directa del 3,3 por ciento. Además, al incidir en el transporte, los fletes agrícolas subieron entre 6 por ciento y 7 por ciento, afectando el ingreso final del productor.
La distancia a los puertos profundiza el impacto. Mientras los establecimientos más cercanos registran aumentos de unos 3 dólares por tonelada, en zonas alejadas los incrementos llegan a entre 4 y 5 dólares, ampliando la brecha entre regiones y golpeando con más fuerza a quienes están lejos de los nodos de exportación.
Cultivos como el trigo y el maíz quedan más expuestos que la soja, ya que el costo logístico pesa más en su valor final. En algunos casos, el flete puede superar el 20 por ciento del precio que recibe el productor, lo que achica los márgenes en un contexto de suba generalizada de insumos.
La mayor preocupación está puesta en la próxima campaña fina. La siembra de trigo, que empieza a definirse entre abril y mayo, enfrenta un escenario de incertidumbre donde los productores evalúan si los costos actuales se sostendrán. Según el informe de la Sociedad Rural Argentina, los costos podrían subir entre 9,5 por ciento y 11 por ciento, lo que equivale a unos 58 dólares adicionales por hectárea.
El diagnóstico ya fue presentado al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en una reunión con el titular de la entidad, Nicolás Pino. El encuentro se dio en medio de la investigación judicial que atraviesa el funcionario, y desde el Gobierno difundieron la imagen como señal de gestión activa, aunque desde el sector aclararon que solo se trató de un análisis técnico de la situación.
Mientras el conflicto internacional sigue abierto, el campo enfrenta un escenario de costos en alza y decisiones clave por delante. La evolución de los precios y las definiciones oficiales serán determinantes para la próxima campaña.
