Investigación histórica
La IA descifró 100.000 páginas antiguas y reveló cómo comerciaba Gran Bretaña hace siglos
Investigadores de la Universidad de Southampton utilizaron inteligencia artificial para analizar registros portuarios de más de dos siglos. El proyecto permitió identificar más de 3.000 puertos y descubrir que Europa concentraba cerca del 80% del comercio exterior inglés a fines del siglo XVII.
20 de Octubre de 2026
Un equipo de investigadores de la Universidad de Southampton, en Reino Unido, utilizó inteligencia artificial para descifrar 100.000 páginas manuscritas de registros portuarios históricos y reconstruir más de dos siglos de comercio marítimo británico. El proyecto permitió transformar documentos conservados en los Archivos Nacionales de Kew en una base de datos y un mapa interactivo que muestra rutas, embarcaciones, mercancías y centros comerciales desde 1565.
La investigación, encabezada por el historiador Craig Lambert, empleó un sistema entrenado para reconocer la escritura de diferentes funcionarios portuarios y adaptarse a los cambios ortográficos registrados durante siglos. Aunque los resultados requirieron verificaciones manuales, la tecnología permitió acelerar una tarea que habría demandado años de trabajo convencional.
Uno de los descubrimientos más importantes fue el peso del comercio europeo frente a las conexiones coloniales. Entre 1696 y 1697, Europa representaba aproximadamente el 80 por ciento del valor registrado del comercio exterior inglés, mientras que Francia encabezaba la cantidad de emplazamientos marítimos vinculados a esos intercambios, con 157, seguida por los Países Bajos, con 68, e India, con 59.
El mapa permitió identificar más de 3.000 puertos nacionales e internacionales, incluidos más de 1.000 emplazamientos pertenecientes a la red marítima e interior británica. Dentro del territorio, el suroeste concentraba 426 puntos registrados, el sureste reunía 306 y el área de Londres y el Támesis contabilizaba 135 puertos, muelles y desembarcaderos.
Los documentos también revelaron qué productos circulaban por las rutas comerciales. El carbón y la cerveza figuraban entre las mercancías más frecuentes, junto con juguetes infantiles, tripas de oveja, cuerdas de arco y una supuesta medicina conocida como “melaza de Venecia”.
El proyecto contó con la colaboración del Instituto de Datos Geológicos de Southampton, encargado de contribuir al desarrollo de la herramienta interactiva. Sus responsables destacaron que el sistema permitirá a investigadores y al público explorar información histórica que, hasta ahora, resultaba difícil de consultar a gran escala.
