Gestión Julio Alak
La nueva atracción turística de La Plata: salir a tirar la línea en calles convertidas en laguna
Un vecino grabó cómo su barrio vuelve a quedar bajo agua cada vez que llueve y respondió con ironía a la falta de obras hidráulicas de la gestión municipal.
12 de Mayo de 2026
La postal volvió a repetirse en La Plata después de las lluvias y esta vez un vecino decidió resumir el estado de su barrio con una escena tan absurda como elocuente. En medio de una calle completamente inundada, agarró una caña de pescar y simuló estar pescando frente a las cámaras, cansado de convivir con anegamientos que aparecen cada vez que caen dos gotas sobre la ciudad gobernada por Julio Alak.
Un vecino de La Plata grabó cómo su calle queda completamente inundada cada vez que llueve y apuntó contra la gestión de Julio Alak por la falta de obras. pic.twitter.com/2xHiMTgS8E
— La Curva Diario (@LaCurvaDiario) May 9, 2026
El video comenzó a circular en redes sociales y rápidamente expuso una realidad que los platenses conocen demasiado bien. Calles transformadas en lagunas improvisadas, veredas desaparecidas bajo el agua y vecinos atrapados en barrios donde la infraestructura parece haberse quedado en modo maqueta electoral. La ironía del hombre terminó diciendo mucho más que cualquier comunicado oficial.
Mientras desde el municipio se multiplican anuncios, recorridas y discursos sobre “la reconstrucción” de La Plata, en varios sectores de la ciudad la lluvia sigue funcionando como un detector automático de abandono. Apenas cambia el clima, aparecen las imágenes de autos frenados, esquinas tapadas y vecinos resignados a convivir con un sistema que evidentemente no da respuesta.
La escena del vecino pescando en la calle tuvo algo de humor negro bien bonaerense. Esa mezcla de bronca, resignación y cargada que aparece cuando la política promete modernidad pero el barrio parece un documental sobre inundaciones. Porque ya ni siquiera alcanza con poner bolsas de arena o improvisar desagües caseros. Ahora directamente hay quienes ironizan con llevar carnada.
La gestión de Julio Alak intenta instalar una narrativa de orden y reactivación municipal, aunque las lluvias siguen rompiendo rápidamente el maquillaje discursivo. En una ciudad marcada históricamente por tragedias vinculadas al agua, cada inundación reactiva viejos fantasmas y también deja al descubierto que muchas de las soluciones prometidas todavía viven únicamente en renders, conferencias y publicaciones institucionales.
En La Plata ya no hace falta un informe técnico para saber cuándo falla la infraestructura. Alcanza con mirar a un vecino tirando la línea en medio de la calle como si estuviera en una laguna del interior. La diferencia es que acá no fue turismo de pesca. Fue otra jornada normal bajo la lluvia.
