Ultimátum oficial
Las harineras del Puerto de Mar del Plata, contra las cuerdas: no hicieron las obras y las pueden clausurar
La Defensoría del Pueblo y los organismos ambientales de Provincia y Municipio intimaron a las plantas, entre ellas Coomarpes. Les exigen frenar ya los vuelcos contaminantes y presentar un cronograma para instalar filtros y lavadores de gases.
28 de Octubre de 2026
La Defensoría del Pueblo y las autoridades ambientales provinciales y municipales intimaron de manera conjunta a las plantas harineras de pescado del Puerto de Mar del Plata, tras comprobar que no realizaron las obras comprometidas para reducir sus emisiones. La medida exige frenar de inmediato los vuelcos contaminantes y presentar con urgencia un cronograma para instalar filtros y lavadores de gases.
Si las empresas no responden en el corto plazo, los organismos advirtieron que avanzarán con la clausura definitiva de los establecimientos. La intimación llega después de meses de reclamos de vecinos de los barrios cercanos al Puerto, que apuntan contra firmas como Coomarpes y acusan falta de controles sobre su funcionamiento.
El malestar también golpea al centro comercial portuario. Comerciantes gastronómicos y operadores turísticos denuncian que el olor a materia orgánica en descomposición durante las horas de procesamiento espanta a los clientes, y lo resumen con una frase: “Así no se puede vivir ni trabajar”.
Las denuncias técnicas presentadas ante la Justicia civil plantean además un problema sanitario. El secado de los desechos de pescado libera amoníaco y compuestos azufrados, que provocarían irritación respiratoria y náuseas en chicos de la zona, y también se detectaron vuelcos clandestinos de efluentes sin tratamiento en las aguas internas del Puerto.
El punto de quiebre fue el vencimiento de los plazos fijados en un acuerdo firmado el año pasado. Las harineras se habían comprometido a techar las áreas de descarga y a montar sistemas de condensación de vapores, pero las inspecciones comprobaron que las obras nunca empezaron, y ahora los colectivos ambientales exigen que no haya nuevas prórrogas y que se apliquen multas ejemplares.
