Operativo millonario
Mil uniformes bajo tierra: la apuesta de Jorge Macri para que el subte sea vitrina de gestión... pero la inseguridad está en las calles
El jefe de Gobierno porteño desplegó mil efectivos en la red de subtes para mostrar músculo en seguridad, en un operativo que forma parte de un presupuesto récord para el área.
17 de Marzo de 2026
Cuando la política necesita mostrar resultados rápidos, suele recurrir a la vieja fórmula de llenar la escena de uniformes. Esta vez el protagonista fue Jorge Macri, que decidió inundar la red de subterráneos con mil efectivos policiales en lo que el Gobierno porteño presentó como un operativo de “saturación” para reforzar la seguridad en estaciones y formaciones.
Megaoperativo de saturación en el subte.
— Jorge Macri (@jorgemacri) March 18, 2026
Desplegamos 1.000 efectivos en simultáneo en todas las líneas para reforzar la seguridad.
Además, sumamos 300 policías que estarán todo el día, todos los días, en las 90 estaciones.
Ley y orden. pic.twitter.com/sadKPqjI3d
El despliegue comenzó este martes y forma parte de un plan del Ministerio de Seguridad de la Ciudad que promete más presencia policial en los horarios donde el subte parece un hormiguero humano. Según el esquema oficial, más de 300 agentes por día se distribuirán en las 90 estaciones del sistema, desde las 5:30 de la mañana hasta la medianoche, en un intento por blindar un transporte que mueve alrededor de 800 mil pasajeros diarios.
La postal política tuvo su escenario habitual: la estación Diagonal Norte de la línea C, donde el jefe de Gobierno supervisó el operativo rodeado de funcionarios y cámaras. Allí explicó que el objetivo es garantizar un sistema “más seguro, ordenado y con mayor control”, una frase que en la jerga política suele significar una mezcla de gestión, marketing y puesta en escena para la tribuna.
Desde el Gobierno porteño remarcan que la estrategia llega en un momento en que las estadísticas oficiales marcan una caída cercana al 30 por ciento en el delito durante 2025, con niveles mínimos en robos y homicidios. Traducido al idioma electoral: si los números acompañan, conviene reforzar la imagen de control antes de que alguien recuerde que la seguridad siempre es una promesa en permanente construcción.
El operativo no llega solo. Forma parte de un paquete más amplio que el Ejecutivo presenta como modernización del sistema: 18 estaciones ya renovadas, otras cerradas por obras, 174 coches en fabricación para la línea B y 50 más para las líneas A y C, además del eterno proyecto de la línea F, esa promesa que en la política porteña aparece cada tanto como un tren fantasma que todavía no llega a la estación.
Detrás del despliegue también está la billetera. En 2026 la Ciudad destinará el 15,4 por ciento de su presupuesto a seguridad, unos 2,6 billones de pesos, lo que confirma que el área se convirtió en el eje central de la gestión. En términos políticos, el mensaje es claro: si el miedo es el principal pasajero del transporte público, el Gobierno prefiere que viaje rodeado de policías y estadísticas favorables.
