Experiencias
Repsol convirtió al Bilbao BBK Live en un laboratorio para mostrar cómo cambió el patrocinio en los festivales
La compañía integró inteligencia artificial, soluciones energéticas, espacios de descanso y servicios para los asistentes en una estrategia que busca ir más allá de la publicidad tradicional.
13 de Julio de 2026
Los festivales de música dejaron de ser únicamente escenarios para recitales y se consolidaron como espacios donde las marcas buscan construir un vínculo más cercano con el público. En ese contexto, Repsol presentó en el Bilbao BBK Live 2026 una estrategia orientada a integrarse en la experiencia de los asistentes mediante servicios, tecnología e infraestructura.
La edición número 20 del festival, desarrollada entre el 9 y el 11 de julio en Kobetamendi, reunió a más de 80 artistas y combinó propuestas internacionales, música electrónica, escena urbana y bandas alternativas. Allí, la compañía desplegó un esquema que incluyó el Escenario Repsol, espacios de descanso, soluciones energéticas y herramientas digitales para facilitar la estadía del público.
Uno de los principales desarrollos fue "Irati", un asistente de inteligencia artificial disponible a través de WhatsApp. La herramienta permitió consultar horarios, acceder a información sobre conciertos, recibir avisos y conocer alternativas de transporte, con el objetivo de simplificar la experiencia durante los tres días del evento.
La empresa también instaló un espacio destinado a la recarga de teléfonos celulares, zonas de descanso, pantallas interactivas y propuestas gastronómicas. Además, incorporó paneles solares, sistemas de seguimiento de la radiación para optimizar la generación de energía y soluciones basadas en combustibles renovables y movilidad eléctrica para parte de la logística del festival.
Según la información difundida por la compañía, el modelo energético implementado permitió una reducción estimada de 104 toneladas de CO₂. La iniciativa buscó combinar la operación técnica del evento con acciones visibles para el público, integrando la presencia de la marca al funcionamiento del festival.
Para Natalia Villoria, directora de Publicidad, Relaciones Públicas y Patrocinios de Repsol, el desafío actual del patrocinio cultural pasa por aportar valor a la experiencia de los asistentes. "La música en vivo no solo genera visibilidad; genera recuerdo, emoción y experiencia compartida", sostuvo al explicar la estrategia de la empresa.
