Proselitismo institucional
Alak vuelve a quedar bajo la lupa por actos partidarios en espacios públicos
La Libertad Avanza cuestionó la presencia del intendente platense y de Axel Kicillof en un encuentro de la JUP realizado en Ciencias Médicas. El episodio se suma a los reclamos opositores por actividades políticas desarrolladas en ámbitos públicos de La Plata.
14 de Septiembre de 2026
La utilización de espacios vinculados a instituciones públicas para actividades partidarias volvió a colocar al intendente Julio Alak en el centro de los cuestionamientos en La Plata. Esta vez, el bloque de concejales de La Libertad Avanza presentó un proyecto de declaración para rechazar el acto realizado el jueves en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata, donde la Juventud Universitaria Peronista renovó sus autoridades.
El encuentro se desarrolló nada menos que en el Aula Magna y contó con dos figuras que difícilmente puedan ser confundidas con espectadores casuales. Participaron el gobernador bonaerense y presidente del PJ provincial, Axel Kicillof, y Alak, intendente de la ciudad y titular del Partido Justicialista local, en una combinación donde los límites entre gestión, estructura partidaria y escenario institucional volvieron a quedar bastante apretados.
Durante la actividad, la JUP presentó a su conducción para el período 2026-2027, encabezada por Stefano Vinci como secretario general, acompañado por Guadalupe Miguel, Ramiro Cosarinsky y Ezequiel Godoy. La Libertad Avanza cuestionó precisamente que una actividad de características político-partidarias encontrara lugar dentro de una universidad pública y decidió trasladar el reclamo al Concejo Deliberante.
El problema para la administración de Alak es que el episodio no aparece aislado. Meses atrás, el bloque del Pro ya había objetado el uso del Pasaje Dardo Rocha para el lanzamiento de “MDF Salud”, espacio político conducido por Kicillof, y sostuvo que un edificio municipal de semejante peso histórico no debía funcionar como salón de actos para la construcción partidaria.
Aquel antecedente llevó al presidente del bloque Pro, Nicolás Morzone, a presentar un proyecto de ordenanza que busca impedir el uso de inmuebles municipales para propaganda, proselitismo o actividades político-partidarias. La propuesta incluso contempla sanciones para los funcionarios que autoricen o permitan esa utilización, una señal de que la oposición dejó de tomar estos episodios como simples detalles de ceremonial.
También hubo cuestionamientos por actividades políticas realizadas en otros espacios públicos, entre ellos la República de los Niños. Así, mientras desde el oficialismo platense se multiplican las convocatorias vinculadas al armado político, desde distintos sectores opositores crece la misma pregunta sobre dónde termina la institución y dónde empieza el partido.
El acto de la JUP agregó ahora otra postal incómoda para Alak y su gestión. No porque el peronismo organice su vida interna, algo perfectamente habitual, sino porque la discusión vuelve a girar alrededor del escenario elegido y de una práctica que la oposición denuncia cada vez con mayor frecuencia, la utilización de ámbitos públicos como telón de fondo para actividades partidarias.
