Tensión tecnológica y defensa
Anthropic se niega a que el Pentágono use Claude sin restricciones en operaciones militares y de inteligencia
La empresa de inteligencia artificial rechazó un contrato sin salvaguardas que permitiría el uso total de su sistema en defensa, vigilancia y otros escenarios considerados “legales” por Estados Unidos.
27 de Febrero de 2026
Anthropic rechazó ceder al Gobierno de Estados Unidos el uso sin limitaciones de su inteligencia artificial Claude en operaciones de defensa, tras considerar que permitir su aplicación sin salvaguardas podría derivar en vigilancia masiva o armas totalmente autónomas.
La decisión fue comunicada por el CEO Dario Amodei, quien sostuvo que la compañía no puede aceptar, “de buena fe”, los términos propuestos por el Departamento de Defensa, ya que el nuevo borrador contractual no garantiza restricciones claras sobre el uso de la tecnología.
Según la empresa, el texto recibido del Pentágono prácticamente no avanzó en la prevención del uso de la IA para vigilancia doméstica de ciudadanos ni en el desarrollo de sistemas autónomos de combate. Aun así, aclararon que no abandonan las negociaciones y mantienen disposición a colaborar en misiones legales de inteligencia extranjera y contrainteligencia.
Desde el Departamento de Defensa, el portavoz Sean Parnell negó que exista intención de utilizar IA para espionaje masivo o armamento autónomo sin intervención humana, y calificó esas versiones como una narrativa incorrecta. Sin embargo, el organismo remarcó que prioriza la rapidez en la implementación tecnológica dentro del ámbito militar.
El trasfondo económico también es relevante. En julio de 2025, Anthropic había recibido un contrato de 200 millones de dólares para desarrollar capacidades de IA vinculadas a seguridad nacional, lo que convierte la negociación actual en un punto estratégico para ambas partes.
La compañía advirtió que los sistemas como Claude ya se emplean en tareas de análisis de inteligencia, simulaciones, planificación operativa y operaciones cibernéticas, pero remarcó que las armas autónomas aún no son lo suficientemente confiables para su despliegue sin controles estrictos.
Además, el Pentágono habría planteado que solo contratará a empresas que acepten cualquier uso legal de su tecnología, incluso bajo amenaza de excluir a proveedores de sus sistemas o invocar mecanismos legales como la Ley de Producción de Defensa. Frente a ese escenario, Anthropic reafirmó que su postura no cambiará y que, en caso de perder el contrato, facilitará la transición a otro proveedor para no afectar operaciones militares críticas.
