Fragmentado
El consumo muestra caídas en supermercados y suba del e-commerce
Un informe privado advierte sobre la pérdida del poder adquisitivo, el peso de tarifas y el aumento del endeudamiento, mientras crecen las ventas online y de bienes durables.
4 de Mayo de 2026
La economía argentina refleja un consumo cada vez más dividido, con caídas en productos básicos y crecimiento en otros rubros. Datos recientes muestran que las familias destinan más del 29 por ciento de sus ingresos a servicios esenciales, mientras las ventas en supermercados retroceden y el comercio electrónico avanza.
El deterioro del poder adquisitivo aparece como uno de los factores centrales. Según datos del INDEC, los salarios registrados del sector privado cayeron 4,1 por ciento interanual en febrero, y las paritarias no logran compensar la inflación desde mediados de 2025. En ese contexto, muchas familias recurren a ahorros para sostener el consumo.
El peso de las tarifas también gana terreno en el presupuesto. El gasto en servicios esenciales pasó del 22 por ciento a fines de 2023 a más del 29 por ciento en marzo, con subas impulsadas por educación, transporte y energía. A esto se suma que en el Área Metropolitana aún quedan ajustes pendientes, lo que anticipa mayor presión sobre los ingresos.
Otro elemento clave es el endeudamiento. La carga de intereses sobre los salarios subió del 9 por ciento en 2024 al 25 por ciento actual, lo que reduce aún más el dinero disponible para consumo. A diferencia de otros períodos, el aumento de tasas por encima de la inflación encarece el financiamiento y limita la capacidad de gasto.
En este escenario, el consumo masivo sigue en retroceso. Las ventas cayeron 5,1 por ciento interanual en marzo, según estimaciones privadas, mientras el total del consumo registró una baja del 1,3 por ciento frente al mismo mes del año anterior. Sin embargo, no todos los sectores muestran el mismo comportamiento.
Los bienes durables presentan una dinámica distinta. El patentamiento de motos creció 54,8 por ciento interanual y el de autos subió 48 por ciento en 2025, impulsados por la reaparición del crédito. A la par, el comercio electrónico registró una expansión del 14 por ciento, consolidando un cambio en los hábitos de compra.
Las diferencias también se observan a nivel regional. Provincias como Neuquén, impulsadas por el desarrollo de Vaca Muerta, muestran subas en ventas, mientras que en el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires se registran caídas. El panorama confirma una recuperación desigual, con sectores y zonas que avanzan a ritmos distintos.
