Consumo en caída
Javier Milei dijo que el consumo está en niveles altos mientras las ventas caen hasta 8 por ciento
Un informe privado señala que los productos básicos aumentaron menos que el índice general, pero el volumen vendido sigue en retroceso por la pérdida de poder adquisitivo.
29 de Abril de 2026
Las ventas de productos de consumo masivo continúan en baja a pesar de que los precios crecen por debajo de la inflación general. Según un informe privado, los insumos básicos subieron un 20,4 por ciento interanual en marzo, frente a una inflación del 32,4 por ciento, pero los volúmenes vendidos se desplomaron hasta un 8 por ciento según el canal.
El estudio de la consultora Scentia muestra que en marzo las ventas cayeron 5,1 por ciento interanual y el primer trimestre cerró con una baja acumulada del 3,1 por ciento. La contracción fue más fuerte en mayoristas, con un descenso del 8,8 por ciento, mientras que supermercados minoristas retrocedieron un 7 por ciento y autoservicios un 5,1 por ciento.
El principal factor detrás de la caída es el cambio en la estructura del gasto. El aumento de tarifas, alquileres y transporte obligó a las familias a destinar más ingresos a servicios, reduciendo el margen para el consumo cotidiano. Esto impacta directamente en la demanda y en la capacidad de los comercios para sostener ventas.
En este contexto, el Gobierno sostiene una mirada distinta. El presidente Javier Milei rechazó que el consumo esté en crisis y aseguró que se encuentra en niveles “máximos históricos”. Además, atribuyó la caída en algunos rubros a cambios en los hábitos de los consumidores.
Desde el equipo económico explican el fenómeno como un “reordenamiento de precios relativos”, donde el gasto se redistribuye hacia otros destinos como ahorro, cuotas, viajes o bienes durables. En paralelo, el comercio electrónico creció 34,3 por ciento, aunque su peso sigue siendo bajo dentro del total.
El escenario deja una tensión entre los indicadores generales y el movimiento diario en los comercios, que continúan registrando menor actividad mientras se espera una eventual recuperación si la inflación sigue desacelerándose.
