Impacto laboral
Goldman Sachs identificó los empleos más expuestos a la IA y los que ganan terreno con su avance
El informe distingue entre tareas que pueden ser reemplazadas y aquellas donde la tecnología potencia el trabajo humano, con efectos desiguales según el tipo de ocupación.
4 de Mayo de 2026
Un estudio de Goldman Sachs analizó cómo la inteligencia artificial está reconfigurando el mercado laboral y marcó una diferencia central. Algunos trabajos muestran alto riesgo de reemplazo, mientras que otros se fortalecen al combinarse con la tecnología, según el tipo de tareas que realizan.
El informe utiliza dos indicadores para medir ese impacto. Uno evalúa la probabilidad de sustitución directa y otro el nivel de “complementación”, es decir, hasta qué punto la IA puede mejorar la productividad sin eliminar el rol humano. Esa distinción permite ordenar con mayor precisión qué ocupaciones están en retroceso y cuáles crecen.
Entre los empleos más expuestos aparecen operadores telefónicos, empleados de reclamos de seguros, cobradores de deudas, personal de facturación y teleoperadores de marketing. También se incluyen liquidadores de sueldos, asistentes legales, compradores, correctores de textos y procesadores de documentos. Se trata de tareas estructuradas, repetitivas y con bajo nivel de interacción compleja, condiciones que facilitan su automatización.
En el extremo opuesto, el estudio ubica a las ocupaciones que se ven potenciadas. Administradores educativos, gerentes de construcción, ejecutivos, médicos, abogados e ingenieros industriales encabezan la lista, junto a supervisores y responsables de operaciones. En estos casos, la tecnología automatiza tareas secundarias, pero sigue siendo clave el criterio humano, la toma de decisiones y la presencia en contextos reales.
El análisis también midió el impacto concreto en el empleo en Estados Unidos. La IA habría reducido el crecimiento mensual en unos 16 mil puestos y elevado levemente el desempleo, aunque el informe advierte que ese efecto podría estar compensado por nuevas demandas vinculadas a la productividad y la infraestructura tecnológica.
Otro dato relevante es que los trabajadores más jóvenes y con menor experiencia concentran el mayor riesgo de desplazamiento, mientras que los sectores con mayor integración de IA registran crecimiento en la contratación. En ese grupo, el estudio detectó un aumento cercano a 9 mil empleos mensuales durante el último año.
El informe también retoma la llamada “paradoja de Jevons”, que explica cómo una mayor eficiencia puede terminar generando más demanda y, en consecuencia, más empleo. En ese sentido, la inteligencia artificial aparece no solo como un factor de ajuste, sino también como un motor de expansión en determinados sectores.
