El subte del “ya casi”
La eterna Línea F porteña posterga otra vez su licitación y suma kilómetros de verso oficial por parte de Jorge Macri
La apertura de ofertas fue postergada otra vez y la obra que prometía conectar puntos estratégicos de la Ciudad continúa acumulando anuncios mientras el inicio real sigue viajando sin destino cierto.
12 de Junio de 2026
La tan anunciada Línea F del subte sumó un nuevo capítulo a la larga colección de postergaciones que acompaña a los grandes proyectos de la Ciudad de Buenos Aires. A través de una disposición oficial publicada por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura, la gestión de Jorge Macri decidió volver a aplazar la apertura de ofertas de la licitación para la construcción de la nueva línea, trasladando el proceso hasta el 10 de septiembre de 2026.
?La gestión de Jorge Macri volvió a frenar la Línea F. ?
— Juan Pablo Costa (@juanpcostaok) June 11, 2026
La licitación, que ya venía demorada, se postergó nuevamente para septiembre de 2026.
Una obra clave para conectar Barracas, Constitución, Recoleta y Palermo… sigue sin fecha real de inicio. pic.twitter.com/XYWhf7g0uq
La medida impacta sobre una obra presentada como una de las más importantes para el transporte porteño. El proyecto prevé unir barrios estratégicos como Barracas, Constitución, Recoleta y Palermo, una conexión que aparece una y otra vez en discursos, conferencias y presentaciones institucionales, pero que sigue sin mostrar señales concretas de avance sobre el terreno.
La licitación ya venía arrastrando demoras y ahora suma una nueva prórroga. En la práctica, la Línea F parece haberse transformado en un expediente con más kilómetros administrativos que ferroviarios. Mientras los funcionarios exhiben renders futuristas y promesas de modernización, la realidad vuelve a quedar atrapada entre papeles, sellos y nuevas fechas.
El dato no es menor porque cada aplazamiento aleja la posibilidad de iniciar una obra que fue presentada como prioritaria para mejorar la movilidad urbana. La Ciudad que suele promocionarse como modelo de gestión eficiente vuelve a mostrar que algunas iniciativas avanzan con la velocidad de un tren detenido en el depósito.
La resolución oficial confirma que la apertura de ofertas recién se realizará en septiembre, lo que extiende aún más los plazos de un proyecto cuyo comienzo efectivo sigue siendo una incógnita. Para miles de usuarios, la Línea F continúa existiendo principalmente en comunicados oficiales, infografías y anuncios políticos.
Con cada demora, la distancia entre la propaganda y la realidad se hace más visible. Porque una obra no se construye con conferencias de prensa ni con animaciones digitales. Se construye cuando empiezan los trabajos. Y por ahora, en la gestión de Jorge Macri, la Línea F sigue siendo una promesa que cambia de fecha con más frecuencia de la que cambia de estación.
