Paradoja urbana
Más de 120 mil viviendas vacías en grandes ciudades mientras los alquileres no paran de subir
Un informe detectó miles de unidades fuera del mercado en CABA, Rosario y Córdoba, en paralelo con una crisis habitacional que sigue profundizándose.
23 de Marzo de 2026
Más de 120.000 viviendas permanecen vacías durante al menos un año en la Ciudad de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, en un contexto donde acceder a un alquiler es cada vez más difícil. El dato surge de un relevamiento de CIPPEC y el Instituto Lincoln que pone en evidencia una contradicción estructural, sobra vivienda sin uso mientras falta oferta accesible.
? Más de 120 mil viviendas están vacías en CABA, Rosario y Córdoba mientras los alquileres no paran de subir. El dato expone una contradicción clave en plena crisis habitacional. pic.twitter.com/EQOZkhHweo
— grupo periodismo (@grup_periodismo) March 24, 2026
El informe identifica 70.000 unidades vacías en CABA, más de 32.000 en Rosario y unas 20.000 en Córdoba, a partir de una metodología basada en el consumo eléctrico. Se consideran desocupadas aquellas viviendas con menos de 50 kWh mensuales, un nivel mínimo que permite detectar inmuebles sin actividad real.
Lejos de concentrarse en zonas exclusivas, la vacancia aparece en áreas con servicios y conectividad. En Buenos Aires se detecta en corredores como Constitución y Flores, en Rosario en sectores del sur y oeste, y en Córdoba en zonas centrales. Es decir, viviendas ubicadas en lugares habitables que, aun así, quedan fuera del mercado.
El fenómeno convive con una crisis habitacional que no deja de agravarse. En los últimos dos años, los alquileres aumentaron 391 por ciento, con contratos más cortos y condiciones más exigentes para los inquilinos. La desregulación del mercado terminó por consolidar un escenario de mayor incertidumbre para quienes buscan vivienda.
Según el relevamiento, detrás de esta vacancia hay múltiples factores, desde problemas legales y sucesorios hasta inmuebles deteriorados o con tipologías que ya no se ajustan a la demanda actual. Sin embargo, el resultado es el mismo, un stock habitacional disponible que no se utiliza.
El informe plantea que este escenario también puede ser una oportunidad si se diseñan políticas para activar esas viviendas. Incentivos fiscales, programas de intermediación o simplificación de trámites aparecen como posibles herramientas para movilizar un mercado que hoy muestra una desconexión evidente entre oferta y necesidad.
