Crisis laboral
Más de 3 mil personas hicieron fila en Moreno para competir por 60 puestos en un frigorífico
La convocatoria de una empresa alimenticia expuso el deterioro del empleo industrial en el conurbano bonaerense. Según la UIA, desde 2023 se perdieron más de 72 mil puestos fabriles.
7 de Mayo de 2026
Una imagen volvió a mostrar con crudeza la crisis laboral que atraviesa el conurbano bonaerense. Más de 3.000 personas se acercaron a un frigorífico de Moreno para postularse a solo 60 puestos de trabajo, generando filas que llegaron a extenderse hasta diez cuadras alrededor del establecimiento.
Así fue la fila de gente que se acercó al frigorífico Cabaña Don Theo de la localidad de Moreno, provincia de Buenos Aires, para presentar su currículum y conseguir trabajo.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/PShXQQI14H
— Corta (@somoscorta) May 6, 2026
La convocatoria había sido difundida por el frigorífico Cabaña Don Theo, que anunció la incorporación de personal para distintos sectores de su sucursal local. Sin embargo, ni la empresa ni los postulantes imaginaban semejante nivel de demanda en medio del deterioro económico y la caída del empleo industrial.
El episodio volvió a poner el foco sobre la situación laboral en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra cerca del 50 por ciento de los empleos fabriles del país. La pérdida de puestos industriales y el avance de trabajos informales o precarizados aparecen como una de las principales preocupaciones en los cordones fabriles históricos del conurbano.
Según datos difundidos por la Unión Industrial Argentina, desde 2023 se destruyeron más de 72 mil empleos industriales en distintos sectores manufactureros. Los rubros más afectados fueron textil, confección, cuero y calzado, aunque también se registraron fuertes bajas en metalmecánica, automotriz, química, papel y alimentos.
El informe sostiene además que solo en los sectores textiles y de indumentaria se perdieron más de 22 mil puestos desde el pico de actividad registrado en 2023. La caída coincide con un escenario de apertura de importaciones, reducción de consumo interno y dificultades crecientes para sostener niveles de producción competitivos frente al mercado internacional.
Dentro del Gobierno nacional ya reconocían que parte del ajuste podía impactar sobre la industria. El presidente Javier Milei planteó en reiteradas ocasiones que el foco de su administración está puesto sobre la estabilidad macroeconómica y el equilibrio fiscal, mientras distintos sectores empresariales reclaman medidas de protección o incentivos para sostener la actividad manufacturera.
En paralelo, el oficialismo apuesta a que parte de los empleos perdidos en la industria puedan ser reemplazados por trabajo en el sector servicios. Sin embargo, economistas y especialistas advierten que el principal desafío pasa por generar empleos formales y de calidad capaces de absorber a miles de trabajadores expulsados del entramado fabril.
