Transformación productiva
El 42 por ciento de las PYMEs argentinas ya usa inteligencia artificial para tareas operativas y de marketing
Un relevamiento en más de 400 empresas muestra que la adopción crece, aunque se concentra en funciones básicas y con fuerte disparidad entre sectores.
5 de Mayo de 2026
Las pequeñas y medianas empresas en Argentina avanzan en la incorporación de herramientas digitales y ya el 42 por ciento utiliza inteligencia artificial en alguna etapa de su operación, según un estudio conjunto de Fundar, la Universidad Torcuato Di Tella, el Observatorio PyME y el Banco Interamericano de Desarrollo.
El informe, basado en más de 400 empresas, muestra que el uso de inteligencia artificial se concentra principalmente en tareas ya digitalizadas. Las áreas de marketing y ventas lideran la adopción, seguidas por administración, mientras que su aplicación en logística y procesos productivos sigue siendo limitada.
Uno de los datos destacados es que la implementación no surge tanto desde áreas técnicas, sino desde perfiles como community managers, que utilizan estas herramientas para generar contenido, analizar interacciones y agilizar tareas cotidianas. En la mayoría de los casos, el objetivo es optimizar procesos existentes más que transformar el modelo de negocio.
La adopción presenta diferencias marcadas según el sector. Las empresas de software y tecnología encabezan el uso con un 85 por ciento de implementación, mientras que rubros como textil, metalmecánica y química muestran niveles más bajos, en torno al 30 por ciento al 47 por ciento. Esta brecha refleja el grado de digitalización previo de cada actividad.
En cuanto a las funciones, cerca del 80 por ciento de las firmas que utilizan inteligencia artificial lo hacen para tareas básicas como generación de texto, análisis de comentarios o automatización de respuestas. En cambio, solo el 18 por ciento la aplica en toma de decisiones productivas, lo que evidencia un uso aún limitado en áreas estratégicas.
El estudio también advierte sobre la falta de políticas estructurales. La incorporación de estas herramientas suele darse de forma intuitiva dentro de las empresas, sin programas de capacitación ni financiamiento específico que acompañen el proceso.
A pesar de ese escenario, la inteligencia artificial comienza a consolidarse como una herramienta clave para mejorar la eficiencia y reducir costos. En algunos casos, por ejemplo, el uso de bots permite mantener atención al cliente las 24 horas con gastos que van de 50 a 200 dólares mensuales.
El desafío, según los especialistas, será profundizar su integración en procesos productivos y ampliar el acceso para evitar que la brecha tecnológica entre sectores siga creciendo.
