Interna
Mercedes enfrenta una feroz pelea peronista mientras Gustavo Castellani desafía el esquema político de Ustarroz
La denuncia por amenazas, la ruptura de Principios y Valores y las acusaciones cruzadas profundizan el conflicto dentro del oficialismo local.
22 de Julio de 2026
El peronismo de Mercedes atraviesa una de sus crisis internas más visibles de los últimos años. Lo que comenzó como una disputa por una candidatura terminó en denuncia penal, escisión partidaria y una guerra mediática que expone las grietas no solo del Partido Justicialista local, sino también del espacio Principios y Valores, hasta ahora una fuerza minoritaria pero en crecimiento en el distrito.
En el centro del conflicto está Gustavo Castellani: dirigente del PJ, referente de Principios y Valores, delegado del sindicato SOEME y streamer. Su figura concentra al menos tres disputas simultáneas que, lejos de apaciguarse, parecen alimentarse entre sí.
La crisis explotó en el seno de Principios y Valores. Según trascendió, el espacio había acordado internamente que Francisco Landini fuera el primer candidato a consejero escolar. Sin embargo, Guido Ortubia y César Salazar no respetaron ese acuerdo, lo que desató la furia de Castellani. El dirigente envió un audio de WhatsApp con una amenaza explícita: “Voy a buscarte a tu casa para romperte la cabeza”. Aunque luego se disculpó y Ortubia aceptó las excusas, el daño estaba hecho: Ortubia lo denunció penalmente por amenazas, sellando la ruptura definitiva del espacio.
Desde entonces, Principios y Valores quedó dividido en dos. Por un lado, la facción encabezada por Francisco Landini, con Castellani como referente visible, lanzó la lista “Es con vos, es con nosotros” y se mantiene alejada del oficialismo. Por el otro, el sector de Ortubia y Salazar, que habría acordado con La Cámpora y el entorno del intendente Juan Ignacio Ustarroz.
Paralelamente, Castellani denunció este año una campaña de difamación en su contra vinculada a su participación en las elecciones de la Sociedad de Fomento de Gowland, en Mercedes. Asegura que fue amenazado y calumniado por un familiar de Julián Pelufo antes de los comicios de la entidad vecinal, y que figuras como Pelufo y Claudio Ibaldi utilizan la institución para expulsarlo políticamente e impedirle participar de reuniones.
Castellani niega rotundamente haber cometido agresiones físicas o verbales y contraataca apuntando contra un funcionario municipal del entorno de Ustarroz, sin nombrarlo explícitamente, a quien responsabiliza de una operación interna para desgastarlo.
Pero el conflicto no queda ahí. En una entrevista, Castellani se defendió y lanzó una acusación de extrema gravedad contra Daniel Zunino, a quien señaló como abusador sexual que acosaría a trabajadoras del transporte local a cambio de beneficios laborales. “Tengo documentación y audios”, afirmó, y adelantó acciones legales por calumnias e injurias contra quienes lo difamaron.
El contexto político no ayuda a apaciguar los ánimos. Ustarroz, reelecto intendente en 2023 y proclamado presidente del PJ de Mercedes, lidera un espacio que articula distintas fuerzas, desde La Cámpora hasta sectores massistas, bajo la coalición provincial Fuerza Patria. En las legislativas de 2025, el oficialismo municipal consolidó su mayoría en el Concejo Deliberante.
Sin embargo, la estrategia de Ustarroz de permitir que La Cámpora gane terreno y dejar afuera a referentes de otros sectores generó roces que ahora explotan con fuerza. Castellani, que viene impulsando un discurso de reconstrucción del peronismo con énfasis en el recambio generacional, la previsibilidad, la seguridad jurídica y la defensa de las PyMEs, se presenta como una voz crítica que el oficialismo no logra o no quiere integrar.
“La política no es religión, es responsabilidad”, repite. Y subraya que su sustento depende de su trabajo en carpintería, no de la política, en un mensaje orientado a construir una imagen de independencia frente a quienes califica como “esclavos de la política”.
Un dato que mencionan sus opositores es que Castellani no es oriundo de Mercedes, sino de Roque Pérez. Aunque vive, trabaja y milita en Mercedes desde hace años, su origen externo se utiliza en las internas para cuestionar su legitimidad como referente local, aunque en la política bonaerense no es inusual que dirigentes actúen en distritos cercanos.
La situación de Castellani es compleja: enfrenta una denuncia penal por amenazas, mientras la pulseada política contra el intendente genera divisiones en su propio espacio y una grave acusación contra un tercero que podría derivar en nuevas causas judiciales.
Desde el oficialismo, por ahora, el silencio es la estrategia. Pero la pregunta que ronda en la interna peronista es si estas tensiones quedarán murmurando en los pasillos partidarios o si marcarán el inicio de una fractura más profunda de cara a las elecciones de 2027, donde se definirán concejales, consejeros escolares y, eventualmente, la sucesión o reelección de Juani Ustarroz.
Por ahora, Castellani adelantó que no dará marcha atrás. Y en un distrito donde el Partido Justicialista se jactaba de mantener la unidad territorial, la lista de conflictos empieza a ser demasiado larga para ignorarla.
