Mercados bajo presión monetaria
Oro supera los 4600 dólares y el Bitcoin llega a 78 mil tras las compras de bonos del Tesoro de los Estados Unidos
El oro, Bitcoin, la plata y el petróleo avanzaron al mismo tiempo mientras crecen las expectativas de mayor liquidez e inflación en Estados Unidos. Analistas apuntan a una pérdida de confianza en la política monetaria de la FED.
21 de Agosto de 2026
El oro superó los 4600 dólares y Bitcoin alcanzó los 78 mil este viernes 21 de agosto, mientras la plata se acercó a los 70 por onza y el petróleo WTI rondó los 87. El movimiento conjunto apareció después de nuevas señales de intervención del Tesoro estadounidense sobre el mercado de deuda.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que se duplicarán las compras de bonos de largo plazo para contener los costos de endeudamiento del Estado. Tras esa decisión, el oro avanzó alrededor de 125 dólares y Bitcoin subió un 6 por ciento, mientras Ethereum y XRP también acompañaron la tendencia.
El economista Peter Schiff interpretó la reacción como una señal de pérdida de credibilidad de la Reserva Federal en su objetivo de llevar nuevamente la inflación al 2 por ciento. Pese a ser un histórico crítico de Bitcoin, incluyó a la criptomoneda dentro del mismo movimiento que atraviesan el oro y la plata.
Charlie Morris, director de inversiones de ByteTree, sostuvo que las operaciones del Tesoro tienen efectos similares a una flexibilización cuantitativa. Según su análisis, las expectativas inflacionarias están aumentando y los inversores buscan alternativas frente a una eventual pérdida de poder adquisitivo del dólar.
El petróleo también subió, aunque en su caso aparecen otros factores. Las tensiones con Irán, las dificultades en el Estrecho de Ormuz y los ajustes de producción de la OPEP agregaron presión sobre los precios independientemente de las decisiones monetarias estadounidenses.
El escenario, sin embargo, también presenta riesgos. Oro, plata y Bitcoin no generan rendimientos por mantenerlos en cartera y las tasas elevadas aumentan el atractivo de la renta fija, por lo que una continuidad de esos niveles podría abrir espacio para correcciones.
