Nueva vidriera para las marcas
ChatGPT Ads llega a 31 mercados europeos y abre un nuevo negocio publicitario basado en la intención de compra
Desde el 24 de agosto, OpenAI habilitará anuncios para usuarios de Free y Go en países como España, Francia y Alemania. El modelo combinará CPM, CPC y el contexto de las consultas para acercar marcas a consumidores que ya están evaluando una compra.
20 de Agosto de 2026
OpenAI dará el 24 de agosto su mayor paso internacional dentro del negocio publicitario con el desembarco de ChatGPT Ads en 31 mercados europeos, entre ellos España, Francia, Alemania, Italia y Portugal. Para el marketing digital, la apuesta abre un canal diferente: llegar al usuario mientras está investigando, comparando o acercándose a una decisión de compra.
La publicidad estará disponible inicialmente en Free y Go, que según la compañía concentran más del 90 por ciento de su base de usuarios. Los anuncios aparecerán después de la respuesta de ChatGPT, identificados como contenido patrocinado y separados del contenido generado por la inteligencia artificial. Las respuestas no son modificadas por los anunciantes.
El principal activo comercial está en la intención expresada durante una conversación. OpenAI estima que alrededor del 20 por ciento de las interacciones presenta algún componente comercial directo, lo que permite detectar consultas vinculadas con productos y servicios sin depender únicamente de búsquedas tradicionales o navegación entre sitios.
Para las marcas, el lanzamiento europeo comenzará con un acceso más limitado. Grandes anunciantes podrán contratar campañas mediante agencias como Publicis, WPP, Omnicom, Havas, dentsu y MediaPlus, además del equipo comercial de OpenAI, antes de una futura apertura de herramientas de autoservicio para empresas más pequeñas.
La compra de publicidad funcionará inicialmente mediante subastas con modelos CPM y CPC, mientras los anunciantes podrán elegir palabras clave y contextos asociados con sus campañas. La personalización no estará habilitada inicialmente en Europa y dependerá posteriormente del consentimiento de los usuarios.
El movimiento también representa una pieza importante en la estrategia financiera de OpenAI. Después de construir buena parte de su negocio alrededor de las suscripciones, la compañía busca ahora disputar una porción del mercado publicitario digital aprovechando algo especialmente valioso para cualquier anunciante: estar presente cerca del momento en que una persona está decidiendo qué comprar.
