Desorden institucional
San Andrés de Giles quedó con una conducción atípica tras el viaje de Gesualdi y la internación de Di Tata
La presidenta del Concejo Deliberante debía asumir interinamente el Ejecutivo, pero una descompensación cardíaca alteró la línea sucesoria y dejó la gestión cotidiana en manos de dos funcionarios municipales.
21 de Agosto de 2026
San Andrés de Giles atravesó en los últimos días una situación poco habitual en su historia institucional reciente. El intendente Miguel Ángel Gesualdi se encuentra de licencia por un viaje a España, donde participa de un encuentro económico-cultural en la localidad de Villa de Laredo junto a autoridades locales. En su ausencia, la concejal Verónica Di Tata, en su carácter de presidenta del Honorable Concejo Deliberante, debía asumir la intendencia de manera interina, siguiendo la línea de sucesión vigente.
Sin embargo, Di Tata sufrió una descompensación cardíaca que obligó a atenderla de urgencia en el Hospital Municipal San Andrés y derivarla luego a la Unidad de Terapia Intensiva. Según se informó, la concejal fue trasladada a la ciudad de Mercedes para ampliar los estudios médicos correspondientes.
Pese a la internación, Di Tata continúa siendo formalmente la intendenta interina. La normativa vigente establece que una ausencia de hasta cinco días no obliga a designar de inmediato a otra autoridad al frente del Ejecutivo, por lo que, hasta el momento, ningún concejal de la línea sucesoria asumió el cargo. En los últimos días habían circulado versiones de que el lugar podía quedar en manos de Lautaro Sosa Acha, de Fuerza Patria, siguiente en la lista que llevó a Gesualdi al Departamento Ejecutivo en las elecciones de 2023, aunque esa posibilidad finalmente no se concretó.
En tanto, la conducción cotidiana de la Municipalidad quedó a cargo de dos funcionarios de confianza de Gesualdi: el secretario de Gobierno, Bautista Castaños, y el director general Ignacio Ghione. Esta modalidad se mantendría hasta que Di Tata pueda retomar sus funciones o se cumpla el plazo normativo que habilitaría una sucesión formal.
La situación actual no es la primera licencia de Gesualdi en los últimos meses. El intendente ya había solicitado y obtenido licencia por vacaciones durante todo enero de 2026, con aval del Concejo Deliberante. En esa oportunidad también había asumido Di Tata como interina, jurando en una sesión protocolar el 29 de diciembre de 2025, mientras Cristian Punte ocupaba temporalmente su banca como concejal y María Eugenia Galesio presidía el cuerpo deliberativo. Gesualdi retomó sus funciones en marzo.
El clima político del distrito muestra, además, signos de tensión creciente entre oficialismo y oposición. En ese contexto, la concejal de La Libertad Avanza, Mercedes Condesse, cuestionó públicamente la gestión de Gesualdi, a quien se refirió de forma despectiva como "este muchacho". La edil consideró que la administración comunal ha sido deficiente y criticó que, en ese marco, el intendente decidiera tomarse veinte días de vacaciones en Europa. Gesualdi respondió que la concejal "carece de autoridad moral" para referirse a su apellido y sostuvo que la comunidad tiene una valoración distinta a la que expresa la edil.
Gesualdi tiene una larga trayectoria dentro de la administración pública: fue tesorero desde 2003, ocupó distintas secretarías y ejerció como intendente interino desde diciembre de 2021, reemplazando a la anterior gestión. La sucesión de licencias y la posterior internación de Di Tata generaron un clima de preocupación por una conducción casi acéfala en el distrito: el intendente titular de licencia en el exterior, la funcionaria que debía reemplazarlo internada al poco tiempo de asumir y la gestión diaria en manos de dos funcionarios poco preparados que no forman parte de la línea sucesoria institucional.
