Reclamo tras un incendio
Una familia perdió todo en Gowland y volvió a estallar la bronca por el cuartel de bomberos que nunca se terminó
El fuego destruyó por completo la casa de Luciano Sánchez y su hijo de dos años. El episodio reactivó cuestionamientos de vecinos por una obra aprobada en 2025 con fondos millonarios que, según denuncian, nunca llegó a concretarse.
29 de Agosto de 2026
Un incendio consumió por completo una vivienda en Gowland, localidad ubicada en la periferia de Mercedes, dejando a una familia sin hogar y exponiendo, una vez más, la ausencia de respuestas del Estado local. En el inmueble de la calle 525 y 504 vivía Luciano Sánchez junto a su hijo de dos años. Hoy, ambos se encuentran en la calle y solicitan la colaboración de la comunidad para reconstruir lo perdido. El siniestro, lejos de ser un hecho aislado, reavivó los reproches de los vecinos por un proyecto que nunca despegó: el cuartel de bomberos de Gowland, cuya construcción fue aprobada con fondos millonarios que, según denuncian los habitantes, nunca se tradujeron en obra.
Luciano Sánchez, exmilitante de La Libertad Avanza, había colaborado en el equipo del cuestionado coordinador de Mercedes y jefe de ANSES local, Rafael Velásquez. Al descubrir irregularidades dentro del partido, decidió alejarse. A pesar de haber ayudado a esos políticos a llegar a cargos públicos bien remunerados, ninguno de sus ex compañeros libertarios se solidarizó con él ni aportó para ayudarlo.
En abril de 2025, el Concejo Deliberante de Mercedes convocó a una sesión urgente en la que, entre gritos y empujones, se aprobó el desembolso inicial de 50.000 dólares para la construcción del cuartel de bomberos de Gowland. El monto superaba ampliamente los 22.000 dólares que, según estimaciones técnicas, costaría la obra. Los concejales opositores aceptaron la medida sin cuestionar los números ni exigir detalles del gasto. Pero la sesión no terminó ahí. En el mismo encuentro, el kirchnerismo exigió y obtuvo cientos de miles de dólares adicionales, totalizando una suma de 510.000 dólares para asuntos urgentes que nunca fueron especificados. Mientras los vecinos seguían la transmisión en vivo, nadie de la oposición denunció el hecho en el momento. Horas después, la reacción llegó tarde: algunos concejales opositores intentaron desvincularse del polémico desembolso mediante notas pagas en medios locales e, incluso, una inusual conferencia de prensa.
Las autoridades intentaron justificar los fondos con obras parciales que quedaron reducidas a un techo de galpón, sin mayores avances y con una proyección de construcción que no se condice con los montos aprobados. A más de un año de aquella sesión, el cuartel urgente no existe. Tampoco persisten los discursos enfáticos de los ediles que aseguraban que la infraestructura era inminente. El dinero, sin embargo, tuvo eco en los medios locales, que cubrieron el anuncio como una promesa concreta. Algunos casi inauguraron por adelantado la obra, sin advertir al público sobre las irregularidades que denuncian hoy los vecinos.
Entre los blancos de las críticas se encuentra Marcos Vergara, concejal de La Libertad Avanza y residente de Gowland. Según denuncian los vecinos, Vergara no gestiona proyectos para sus electores y mantuvo silencio sobre el destino de los fondos del cuartel. Lo califican como un ñoqui que, tras asumir su banca, cerró su comercio en el sector privado para dedicarse de lleno a la política. Su producción legislativa es escasa: su único aporte es una resolución contra el uso indebido y el tráfico de drogas, mientras que el resto de su actividad se limita al trabajo colectivo del bloque LLA. Otro de los cuestionados es Julián Inzaurgarat, concejal del kirchnerismo y también vecino de Gowland, quien no dio respuestas ante la tragedia del incendio y acumula una denuncia previa por manejar en estado de ebriedad por la vía pública.
Participaron de la aprobación de los fondos el intendente y concejales de distintas fuerzas, incluidos representantes de La Libertad Avanza y la UCR. Muchos votantes esperaban que, al asumir su banca, el concejal del vecinalismo Bernardo Zubeldía, veterinario de profesión, denunciara las irregularidades, pero optó por el silencio y la transa con el intendente, tal como había hecho frente a otras cuestionadas decisiones del gobierno local que ninguna fuerza política llevó a la Justicia. A pesar de que el estado de la supuesta obra y el cartel que la anunciaba están a la vista de todos, tampoco la Justicia de Mercedes intervino de oficio.
Mientras tanto, en Gowland y Agote, donde el kirchnerismo ha concentrado un semillero de votantes con varias necesidades, los reclamos de los habitantes suelen ser consolados con cajas de aceite y arroz, en lugar de políticas públicas estructurales. La ausencia del cuartel de bomberos no es solo una obra inconclusa: es, para los vecinos, la metáfora de un Estado que desembolsa millones a la vista de todos y desaparece cuando el fuego llega de verdad.
