Debate tecnológico
Éric Sadin advirtió que la inteligencia artificial puede impulsar una "demagogia algorítmica" en la política
El filósofo francés alertó sobre el uso de la inteligencia artificial para crear discursos adaptados a cada audiencia y planteó que esa práctica podría afectar el lenguaje, la libertad y la vida democrática.
30 de Junio de 2026
El filósofo y escritor francés Éric Sadin advirtió que el desarrollo de la inteligencia artificial puede modificar la forma en que se construyen los discursos políticos y favorecer la aparición de una "demagogia algorítmica". Según explicó, las nuevas herramientas son capaces de elaborar mensajes adaptados a distintos públicos con un nivel de precisión cada vez mayor.
En una entrevista con la agencia EFE, Sadin sostuvo que en futuras elecciones podrían escucharse discursos generados por inteligencia artificial y luego pronunciados por dirigentes políticos. A su entender, ese escenario plantea un riesgo porque el contenido podría ser diseñado específicamente para influir sobre cada sector de la sociedad.
El autor describió esa situación como una "tecnología ventrílocua", en la que las personas continúan poniendo la voz y el rostro, pero el mensaje es producido por sistemas automatizados. Además, alertó sobre la posibilidad de que surja un "lenguaje necrosado", es decir, una comunicación despojada de rasgos humanos y de la diversidad propia del debate democrático.
Sadin también expresó preocupación por el crecimiento de las imágenes generadas mediante inteligencia artificial. Según afirmó, si cada vez resulta más difícil distinguir entre contenidos reales y artificiales, la sociedad podría perder referencias compartidas necesarias para interpretar la realidad y sostener el diálogo público.
Más allá del impacto sobre el empleo, el filósofo consideró que la inteligencia artificial representa un desafío para profesiones vinculadas al conocimiento y la creatividad. En ese sentido, llamó a mantener una mirada crítica sobre el desarrollo tecnológico y sostuvo que el debate debe incluir sus consecuencias sociales, culturales, económicas y políticas.
