Hardware propio y reorganización interna
Google retomó el liderazgo en inteligencia artificial con Gemini y una nueva generación de chips
El despliegue del modelo Gemini, la integración de equipos clave y el desarrollo del chip Ironwood permitieron a Google ampliar su base de usuarios, reducir costos operativos y volver a posicionarse por delante de OpenAI en la carrera global por la IA.
7 de Enero de 2026
Google logró recuperar el liderazgo global en inteligencia artificial tras un período en el que la iniciativa había quedado en manos de OpenAI. El punto de inflexión fue el lanzamiento de Gemini, su modelo de nueva generación, acompañado por una profunda reestructuración interna y una fuerte apuesta al desarrollo de hardware propio, según reconstruyó The Wall Street Journal.
El giro estratégico fue confirmado a fines de 2025 por el CEO de Google, Sundar Pichai, quien destacó el avance logrado en apenas un año. Ese progreso también se reflejó en el mercado: las acciones de Alphabet se fortalecieron, en parte tras la decisión judicial que permitió sostener el acuerdo con Apple para que el buscador siga siendo el predeterminado en Safari, bajo el argumento de que los chatbots de IA ya constituyen competencia real.
En términos de uso, Gemini superó los 650 millones de usuarios mensuales en octubre de 2024, frente a los 450 millones registrados apenas tres meses antes. A ese crecimiento se sumó el impacto de Nano Banana, un generador de imágenes ultrarrápido que alcanzó el primer lugar en rankings de rendimiento y se volvió tendencia global, aunque su adopción masiva generó cuellos de botella inéditos en capacidad de cómputo.
La respuesta a ese límite fue el chip Ironwood, un procesador especializado que permitió escalar los modelos de IA y reducir de forma drástica los costos operativos. El potencial del nuevo hardware quedó en evidencia cuando trascendió que Google negociaba su venta a Meta por miles de millones de dólares, una noticia que provocó una caída del 7 por ciento en las acciones de Nvidia.
El resurgimiento de Google también se explicó por cambios organizativos clave. La integración de los equipos de DeepMind y Google Brain, liderada por Jeff Dean y Demis Hassabis, aceleró la llegada de avances científicos a productos concretos. A eso se sumó el regreso activo de Sergey Brin, involucrado directamente en la resolución de problemas técnicos del modelo.
En el plano de productos, Google reformuló su buscador con AI Overviews y luego lanzó AI Mode, un sistema conversacional integrado que redefinió la experiencia de búsqueda. La directora del área, Liz Reid, señaló que el desafío fue ofrecer respuestas útiles y confiables a consultas cada vez más complejas.
Con el respaldo de su negocio publicitario y nuevas fuentes de ingresos como versiones pagas de Gemini y la comercialización de chips, Google volvió a colocarse al frente de la carrera por la IA, apoyándose en su músculo financiero, su capacidad de investigación y una estrategia que combina software, hardware y escala global.
