El tiempo - Tutiempo.net
Jueves 9 de Julio de 2026

Del “déficit cero” al aula vacía

Jorge Macri promete calidad educativa y los estudiantes le responden con toma y quilombo

Mientras los pibes defienden el aula, el gobierno porteño defiende el déficit cero con goma de borrar.

8 de Julio de 2026

Fue una cuestión de tiempo. Cuando el PRO decidió convertir la educación pública en un experimento de management empresarial, los únicos que no se sentaron a esperar el acta de defunción fueron los estudiantes. Porque si hay algo que el macrismo nunca entendió es que los pibes, a diferencia de sus funcionarios, no necesitan una consultora para saber cuándo los están vaciando.

La toma de la Escuela Rogelio Yrurtia no es un capricho adolescente, es el parte de guerra de una generación que se niega a ser el conejillo de indias del laboratorio educativo de Jorge Macri. Mientras el primo del ex presidente se llena la boca con "calidad educativa", los estudiantes de Parque Avellaneda ya descubrieron que BA Aprende es el nombre marketinero para un desguace curricular.

Porque ahí está la trampa, escondida detrás de los power points y los cuadernillos autogestionables. No es "innovación", es recorte. No es "flexibilización", es una invitación a que los pibes aprendan solos, como si el conocimiento se transmitiera por ósmosis y el rol del docente fuera un accesorio prescindible. El argumento de que "los chicos no sostienen la concentración más de 40 minutos" es tan ridículo que hasta un alumno de primaria podría desarmarlo, pero en el macrismo prefieren rebajar el nivel de la currícula antes que admitir que el problema es una educación que aburre porque la vacían de sentido.

La foto es patética. Estudiantes pidiendo diálogo, y la supervisora Estela Maris Pena diciendo que "no puede escucharlos". Una funcionaria que cobra su sueldo en pesos, pero que parece haber extraviado el oído en el camino a la oficina. Porque escuchar, en el manual del PRO, es una pérdida de tiempo. Mejor armar dos paquetes de 36 horas, rajar a ocho de cada diez docentes y dejar que el que sobreviva se encargue de trece cursos como si fuera un repartidor de pedidos ya.

Y el colmo: usar la salud mental de los pibes como excusa para meter educación socioemocional y sacar la ESI. Un golpe de mano digno de un golpista de salón. Porque nada más cínico que hablar de "emociones" mientras desarmás la única herramienta que les permite entender sus cuerpos, sus derechos y sus relaciones. Pero claro, en el PRO saben que un pibe con ESI integral es un pibe que pregunta, que exige, que no se traga el cuento. Y eso, para una reforma que promueve la "independencia académica" (léase: que se arreglen solos), es un peligro.

El sábado los docentes del Superior de Tiempo Libre ya habían marcado la cancha. Veinticinco despidos y el cierre de la mitad de las comisiones. El ajuste no discrimina niveles, es transversal como una deuda y tan selectivo como las preferencias de un empresario que quiere bajar impuestos. El macrismo, una vez más, demuestra que su única reforma posible es la de la tijera.

Mientras tanto, los estudiantes hacen lo que ningún sindicato hizo con la contundencia necesaria: ocupan, resisten y cuentan. Con sus propias palabras, sin comunicados de prensa ni asesores de imagen, exponen el sinsentido de laboratorios donde juntan geografía con física como quien mezcla agua y aceite para hacer una mayonesa. El resultado no es integración, es un batido pedagógico que solo sirve para justificar menos horas y menos docentes.

El Lengüitas ya dio el ejemplo con su pernocte. Ahora Yrurtia suma su toma. Y si la lógica del PRO sigue siendo la de la sordera institucional, no será la última. Porque la paciencia de los pibes es inversamente proporcional a la soberbia de los funcionarios. Y cuando el ajuste pretende pasar de largo, las aulas se convierten en trincheras. No por gusto, sino porque es el único lugar donde todavía se enseña algo que el gobierno porteño no quiere que aprendan: a no resignarse.

Comentarios
Últimas noticias