Crisis empresarial en Santa Fe
La Justicia decretó la quiebra de Bioceres SA en plena disputa entre Trucco y Sartori
El juzgado civil y comercial de Rosario declaró el estado de quiebra tras confirmar un patrimonio neto negativo cercano a los USD 110 millones. La empresa había pedido la convocatoria de acreedores en enero.
3 de Marzo de 2026
La Justicia de Santa Fe decretó la quiebra de Bioceres SA, la firma de biotecnología agropecuaria fundada en Rosario en 2001, en medio de una fuerte tensión entre su histórico CEO Federico Trucco y el accionista mayoritario Juan Sartori.
¡Ojo! Bioceres SA entró en default por u$s 58 millones con inversores y bancos. Al querer embargarle las cuentas, ¡solo encontraron $550 mil! pic.twitter.com/Ngw39CDgaT
— JuanC (@cacus) February 4, 2026
La decisión fue adoptada por el juzgado civil y comercial de Rosario, a cargo del juez Fernando Mecoli, quien dispuso que la empresa pierda de inmediato la administración de sus bienes y que se investiguen sus movimientos financieros dentro del proceso concursal.
Según el expediente, la compañía no tiene capacidad para afrontar sus obligaciones. El pasivo supera ampliamente a los activos y el patrimonio neto es negativo en aproximadamente USD 110 millones, lo que confirma el deterioro financiero.
En enero de 2026, Bioceres SA se había presentado en convocatoria de acreedores por más de USD 39 millones, situación que fue informada ante la Securities and Exchange Commission en Estados Unidos.
El default se había activado meses antes. En julio de 2025 incumplió el pago de pagarés bursátiles por más de USD 5 millones, en un contexto de caída de ingresos y presión sobre la caja.
La crisis quedó atravesada por el desplome bursátil de Bioceres Crop Solutions, la empresa del grupo que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker BIOX. Sus acciones pasaron de USD 6,55 a comienzos de 2025 a alrededor de USD 0,84 un año después, una baja cercana al 90% que la dejó como penny stock y bajo riesgo de desliste.
En paralelo, el grupo avanzó el año pasado con una reestructuración societaria que separó a Bioceres SA del negocio operativo principal. Desde entonces, quedó como una estructura residual con deuda propia y sin control sobre la compañía que cotiza en Wall Street.
La quiebra profundiza el conflicto interno y abre una nueva etapa judicial para uno de los proyectos más emblemáticos de la biotecnología argentina.
