Advertencia global
La ONU pidió a las empresas de inteligencia artificial informar cuánto consumen de energía y agua
Un informe de Naciones Unidas alertó que el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial podría disparar la demanda de electricidad, recursos hídricos y superficie para centros de datos durante la próxima década.
4 de Junio de 2026
La ONU pidió a las empresas de inteligencia artificial que publiquen información detallada sobre el impacto ambiental de sus sistemas y reclamó a los gobiernos que impulsen mecanismos de control para medir el consumo de energía, agua y suelo asociado a esta tecnología.
La recomendación forma parte del informe "Costo ambiental del consumo energético de la IA: huellas de carbono, agua y tierras", presentado por Naciones Unidas. El documento advierte que el crecimiento acelerado del sector podría generar una presión cada vez más importante sobre los recursos naturales y las redes energéticas.
Según las estimaciones incluidas en el estudio, el mercado global de inteligencia artificial pasará de 189 mil millones de dólares en 2023 a 4,8 billones de dólares en 2033. Ese crecimiento requerirá una expansión significativa de la infraestructura tecnológica utilizada para entrenar y operar modelos avanzados.
La ONU señaló que los centros de datos consumieron 448 teravatios-hora (TWh) de electricidad durante 2025. Para dimensionar esa cifra, el informe indica que, si se tratara de un país, ocuparía el puesto número once entre los mayores consumidores de energía del mundo.
Las proyecciones indican que para 2030 el consumo podría alcanzar los 945 TWh, generando emisiones cercanas a 399 millones de toneladas de dióxido de carbono, una cifra superior a las emisiones netas registradas por el Reino Unido durante 2025.
El documento también pone el foco en el uso de agua. Los investigadores estiman que los centros de datos podrían consumir 9,3 billones de litros anuales para 2030, un volumen equivalente a las necesidades de toda la población del África subsahariana durante un año.
Entre los ejemplos mencionados aparece la inteligencia artificial generativa. Naciones Unidas calcula que herramientas como ChatGPT procesan miles de millones de solicitudes y requieren enormes cantidades de energía para funcionar. Además, advierte que los sistemas de generación de video son actualmente los que presentan las mayores exigencias energéticas dentro del sector.
Ante este escenario, la ONU recomendó que las empresas tecnológicas publiquen datos sobre la huella ambiental de sus modelos y que los gobiernos incorporen el crecimiento de la inteligencia artificial dentro de sus planes energéticos y ambientales para los próximos años.
