Cambio laboral
Meta y Microsoft avanzan con despidos mientras aumentan la inversión en inteligencia artificial
Grandes compañías tecnológicas recortan personal al mismo tiempo que destinan más recursos a la IA. Un informe del Financial Times advierte que el uso de estas herramientas se concentra en los trabajadores mejor pagos.
27 de Abril de 2026
Meta y Microsoft anunciaron recortes de personal en paralelo a una fuerte expansión de sus inversiones en inteligencia artificial. En el caso de Meta, la compañía prevé eliminar cerca del 10 por ciento de su plantilla mientras acelera el gasto en desarrollo tecnológico, en una señal concreta del giro que atraviesa el sector.
El movimiento no es aislado. Otras empresas como Snap Inc. también avanzaron con despidos, en su caso del 16 por ciento del personal, al mismo tiempo que atribuyen a la inteligencia artificial mejoras en eficiencia y reducción de costos. La coincidencia entre ajuste laboral e inversión tecnológica empieza a consolidarse como una estrategia empresarial.
Durante meses, el discurso público ubicó a la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo para aumentar la productividad. Sin embargo, los recortes muestran un escenario más concreto, donde la tecnología comienza a reemplazar tareas y modificar estructuras de trabajo.
Un análisis del Financial Times basado en una encuesta a 4 mil trabajadores marcó una diferencia significativa en el uso de estas herramientas. Más del 60 por ciento de los empleados mejor remunerados utilizan inteligencia artificial a diario, mientras que en los sectores de menores ingresos ese número cae al 16 por ciento, lo que evidencia un acceso desigual.
El economista Daron Acemoglu advirtió que este proceso podría profundizar la brecha entre trabajadores y capital. Según ese enfoque, la inteligencia artificial no solo incrementa la productividad, sino que también concentra sus beneficios en sectores con mayor formación y capacidad técnica.
Otro punto que empieza a preocupar es el impacto en los puestos iniciales. Muchas tareas que antes realizaban perfiles junior están siendo absorbidas por sistemas automatizados, lo que reduce las oportunidades de ingreso al mercado laboral y limita la formación de nuevos profesionales.
En paralelo, la regulación avanza a un ritmo más lento que la adopción tecnológica. Mientras se demoran marcos normativos como el AI Act europeo, las empresas ya toman decisiones operativas basadas en estas herramientas, en un escenario donde el impacto sobre el empleo dejó de ser una proyección y pasó a ser una realidad concreta.
