Riesgo urbano
Otra caída de mampostería expone los controles de Alak en La Plata
Los escombros cayeron sobre una vereda ubicada a metros del jardín de la Escuela Italiana. Un concejal reclamó conocer qué inspecciones realizó el Municipio y si existían advertencias previas sobre el edificio.
17 de Septiembre de 2026
El desprendimiento de mampostería de un edificio ubicado en calle 55 entre 10 y 11 volvió a encender las alarmas en La Plata, esta vez a pocos metros del jardín de la Escuela Italiana. Los escombros terminaron sobre una vereda utilizada todos los días por alumnos, familias y trabajadores, en una cuadra especialmente transitada durante los horarios escolares.
El episodio dejó al Municipio conducido por Julio Alak frente a una pregunta bastante menos decorativa que cualquier anuncio oficial. Qué controles preventivos se hicieron sobre balcones y fachadas deterioradas del casco urbano y, sobre todo, por qué no alcanzaron para evitar que partes de un edificio terminaran desplomándose sobre el espacio público.
Hasta el momento, según la información disponible, no se conocen públicamente detalles sobre inspecciones recientes ni eventuales advertencias previas vinculadas con el inmueble. Esa ausencia de precisiones llevó al concejal libertario Gastón Álvarez a presentar un pedido de informes para que el Ejecutivo detalle los relevamientos realizados tanto en ese edificio como en otras construcciones de la cuadra.
Álvarez reclamó además conocer las fechas y resultados de controles anteriores. El planteo apunta a establecer si el deterioro había sido detectado, qué intervención correspondía realizar y si efectivamente se tomó alguna medida antes de que la mampostería terminara donde nunca debería haber llegado, sobre una vereda transitada por chicos.
El antecedente inmediato tampoco ayuda al Municipio a despejar interrogantes. En octubre pasado ya se había registrado otra caída de mampostería en calle 10 entre 54 y 55, a pocos metros del lugar, por lo que la repetición de episodios en una misma zona obliga a revisar algo más profundo que una simple casualidad edilicia.
Dos desprendimientos cercanos y establecimientos educativos en las inmediaciones convierten la prevención en una responsabilidad concreta de la administración municipal. El punto ahora pasa por conocer cómo se ejecutan las inspecciones, con qué frecuencia se realizan y por qué esos mecanismos no consiguieron impedir una nueva situación de riesgo.
El gobierno de Alak deberá responder qué controles efectuó y qué medidas piensa adoptar en adelante. Porque cuando pedazos de una fachada terminan cayendo cerca de un jardín de infantes, la discusión deja de ser burocrática y pasa a una cuestión bastante elemental, evitar que el próximo desprendimiento encuentre a una persona debajo.
