Nuevo marco regulatorio
Rusia podría aislar parte de su mercado cripto y generar precios distintos para Bitcoin, Ether y USDT
El nuevo esquema regulatorio, que comenzará a regir el 1 de septiembre de 2026, podría crear un circuito parcialmente separado de los valores internacionales. Un ejecutivo financiero advirtió que activos vinculados con direcciones sancionadas podrían negociarse con descuentos dentro del país.
28 de Agosto de 2026
Rusia podría desarrollar un mercado de criptomonedas parcialmente separado de las referencias internacionales, como consecuencia de las sanciones y del nuevo marco regulatorio que entrará en vigor desde el 1 de septiembre. El esquema permitirá operar con Bitcoin, Ether y USDT bajo límites de inversión y mediante entidades autorizadas.
Vladislav Kochetkov, presidente del consejo de administración del grupo financiero Finam, advirtió que determinados criptoactivos relacionados en su historial con direcciones, plataformas o entidades sancionadas podrían terminar negociándose principalmente dentro de Rusia. Según planteó, esos activos podrían cotizar con descuentos respecto de los precios internacionales debido a la menor cantidad de compradores dispuestos a recibirlos.
El fenómeno no supone la aparición de criptomonedas diferentes, sino que está relacionado con la trazabilidad que poseen las operaciones dentro de las redes blockchain. Cuando un activo pasó anteriormente por direcciones vinculadas con restricciones, determinadas contrapartes pueden decidir no aceptarlo, reduciendo su liquidez.
Ese escenario podría derivar en precios propios dentro del mercado ruso, además de abrir oportunidades de arbitraje para operadores dispuestos a asumir mayores riesgos. Al mismo tiempo, podría aumentar la volatilidad y dificultar posteriormente el traslado de esos activos hacia plataformas internacionales.
La nueva legislación colocará a bancos, corredores y plataformas especializadas en un papel central. Los inversores no profesionales podrán acceder a determinados criptoactivos, aunque estarán sujetos a límites y deberán operar mediante intermediarios habilitados.
Kochetkov consideró además que el mercado ruso podría orientarse principalmente hacia la especulación y negociación de activos. De concretarse esa proyección, el país combinaría una regulación propia con un ecosistema condicionado por las sanciones y por una conexión más limitada con la liquidez global.
