Clima político porteño
Encuesta en CABA: crece el desgaste de Jorge Macri y su estrategia comunicacional pierde credibilidad
Un sondeo reciente muestra una imagen prácticamente empatada del jefe de Gobierno, mientras aumentan las críticas a su exposición en redes, su política hacia personas en situación de calle y los operativos de seguridad.
24 de Febrero de 2026
La última encuesta realizada en la Ciudad de Buenos Aires refleja un escenario incómodo para Jorge Macri: su imagen positiva alcanza el 49,1 por ciento frente a un 48,6 por ciento de negativa, un virtual empate técnico que expone un fuerte desgaste político en su gestión. El relevamiento de CB Global Data, realizado entre el 16 y el 19 de febrero sobre 1.095 casos, confirma que el respaldo social ya no es sólido y que la percepción pública está cada vez más polarizada.
Encuesta en CABA:
— Encuestas Argentinas (@_EncuestAR_) February 24, 2026
Imagen de Jorge Macri:
? Total positiva: 49,1%
? Total negativa: 48,6%
⚪️ No sabe / No contesta: 2,3%
Fuente: @CBglobaldata / 16 al 19 de febrero / 1.095 casos / margen de error de 3% pic.twitter.com/vJMrr2S5O9
En paralelo, crecen las críticas a su estrategia de comunicación, especialmente a los videos difundidos en redes sociales sobre el espacio público, que muchos sectores interpretan como piezas de marketing político más que como respuestas reales a los problemas estructurales de la ciudad. La narrativa oficial, centrada en el “orden” urbano, empieza a mostrar señales de saturación y menor credibilidad entre los vecinos, que cuestionan la distancia entre el contenido audiovisual y la realidad cotidiana.
Otro de los focos de conflicto es la política hacia personas en situación de calle. Diversas organizaciones sociales y referentes urbanos vienen señalando que el enfoque del gobierno porteño prioriza el desplazamiento y la visibilización mediática por sobre soluciones de fondo, lo que alimenta la percepción de una comunicación confrontativa antes que integradora.
A esto se suman cuestionamientos por el accionar policial en operativos de control del espacio público, que han sido denunciados por su nivel de violencia en distintos procedimientos. Estas intervenciones, enmarcadas dentro de una narrativa oficial de “recuperación del orden”, generaron un clima de tensión política y social que también impacta en la imagen del jefe de Gobierno.
En ese contexto, la llamada “guerra contra los okupas” y los operativos vinculados a desalojos y control urbano se convirtieron en ejes discursivos centrales de la gestión, pero también en uno de los principales puntos de desgaste. La insistencia en ese enfoque, combinada con una fuerte presencia en redes sociales, parece no traducirse en un crecimiento sostenido de aprobación, sino en una consolidación del rechazo.
Con una diferencia mínima entre imagen positiva y negativa y apenas un 2,3 por ciento que no responde, el dato político de fondo es claro: la figura de Jorge Macri ya no logra construir consenso amplio en CABA y su estrategia digital, lejos de fortalecer su liderazgo, empieza a mostrar signos de fatiga en la opinión pública.
