Choque institucional
Entre la Legislatura y las topadoras: Jorge Macri apura la demolición del Rocca mientras All Boys espera la audiencia pública
El club denunció que el Gobierno porteño derribó muros del predio Manuel Rocca pese a que su cesión ya fue aprobada en primera lectura por la Legislatura y aún debe realizarse la audiencia pública obligatoria.
11 de Marzo de 2026
En la Ciudad de Buenos Aires, la teoría institucional dice que la Legislatura debate, vota proyectos y fija el rumbo de las políticas públicas. En la práctica, según denuncian desde el Club Atlético All Boys, a veces el cronograma político queda detrás del ruido de las topadoras. Este miércoles el club alertó que grúas del Gobierno porteño comenzaron a demoler muros en el predio Manuel Rocca, mientras el proyecto para ceder ese espacio a la institución todavía atraviesa el proceso legislativo correspondiente.
La Legislatura vota una cosa.
— Daniel Pacin Etchart (@danielpacin) March 12, 2026
Jorge Macri manda topadoras a hacer otra.
Hoy empezaron a demoler los paredones del predio del Rocca mientras el proyecto de All Boys y el barrio ya fue aprobado en primera lectura.
Cuando el negocio inmobiliario manda, la institucionalidad estorba. pic.twitter.com/eYQE7beahF
La situación generó un fuerte malestar en la dirigencia del club de Floresta. Según explicaron, la iniciativa para otorgar el predio fue aprobada en primera lectura en la Legislatura de la Ciudad sin votos en contra, lo que evidenció un consenso político inusual en un recinto que suele discutir hasta el color de las baldosas. Sin embargo, todavía resta cumplir una instancia clave: la audiencia pública obligatoria, paso previo a la sanción definitiva de la ley.
Mientras ese trámite institucional permanece pendiente, las máquinas avanzaron sobre los muros del predio. Desde All Boys señalaron que el operativo no coincide con el plan de trabajo acordado con el Poder Legislativo, y remarcaron que ni siquiera los propios legisladores estaban al tanto de la intervención en el lugar.
La dirigencia del club reaccionó con rapidez y presentó una medida cautelar ante el fuero Contencioso Administrativo de la Ciudad, solicitando que la Justicia ordene frenar cualquier avance de obra hasta que se esclarezca la situación. En paralelo, emitieron un comunicado en el que expresaron su “repudio y preocupación” por lo ocurrido.
El predio Manuel Rocca es reclamado desde hace años por la institución bajo la consigna “El Rocca para All Boys”. El proyecto prevé transformar ese espacio en un centro destinado a actividades deportivas, sociales y comunitarias para el barrio, con el objetivo de ampliar la infraestructura del club y generar un ámbito de contención para jóvenes y vecinos de la zona.
Pero el episodio volvió a poner en evidencia una tensión recurrente en la política porteña: cuando los tiempos administrativos se mezclan con decisiones ejecutivas que avanzan a otro ritmo. Mientras el expediente legislativo todavía espera la audiencia pública, en el terreno ya comenzaron a caer paredes.
Desde All Boys pidieron explicaciones al Gobierno de la Ciudad y reclamaron abrir una instancia de diálogo para aclarar lo sucedido. En el barrio de Floresta, mientras tanto, la discusión quedó planteada en términos bastante simples: si la ley todavía no terminó su recorrido, muchos se preguntan por qué las topadoras parecen haber empezado el suyo.
