Condiciones de vida
Un informe de la UCA advierte que casi el 80 por ciento de los trabajadores cambió su alimentación por motivos económicos
El estudio señala que muchos asalariados redujeron la calidad de sus comidas o directamente saltean alimentos durante la jornada laboral para gastar menos.
12 de Marzo de 2026
Un informe elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló un fuerte impacto de la situación económica en la vida cotidiana de los trabajadores. Según el estudio, el 78,5 por ciento de los asalariados modificó su alimentación durante la jornada laboral por motivos económicos, lo que refleja cómo el aumento del costo de vida condiciona hábitos básicos como la comida diaria.
El relevamiento muestra que el ajuste no solo afecta la calidad de los alimentos, sino también la cantidad y la frecuencia de las comidas. Muchos trabajadores optan por reemplazar opciones nutritivas por alternativas más económicas o directamente reducen lo que consumen durante el día.
Uno de los datos más preocupantes es que el 61,1 por ciento de los asalariados admitió haber salteado alguna comida durante su jornada laboral. Dentro de ese grupo, el 46,7 por ciento lo hace de forma ocasional, mientras que el 14,4 por ciento reconoce que ocurre con frecuencia, una señal de que la reducción de alimentos se transformó en una estrategia habitual para reducir gastos.
El informe también detectó un sector que directamente no consume alimentos durante el horario de trabajo. Según los datos relevados, el 22,6% de los trabajadores pasa entre ocho y doce horas sin comer, una situación que puede tener consecuencias tanto en la salud como en el rendimiento laboral.
Los investigadores advierten que este fenómeno se intensifica en los sectores con menores ingresos. En particular, el estudio detecta mayor incidencia entre trabajadores de pequeñas empresas, empleados del sector público y jóvenes de entre 18 y 29 años, quienes aparecen como los grupos más afectados por la necesidad de ajustar su alimentación.
El informe también analizó cuánto dinero destinan los trabajadores a la comida durante su jornada laboral. Según los resultados, el 43,9 por ciento gasta entre 5.000 y 10.000 pesos diarios, mientras que el 36,1 por ciento destina menos de 5.000 pesos por día para alimentarse mientras trabaja.
En contraste, solo el 20 por ciento de los trabajadores supera los 10.000 pesos diarios en gastos de alimentación, lo que evidencia las limitaciones económicas que enfrentan muchos asalariados para sostener una dieta completa durante su jornada.
La investigación concluye con un dato que refleja la magnitud del problema: apenas el 16,5 por ciento de los trabajadores se encuentra libre de privaciones alimentarias durante el horario laboral, lo que muestra el impacto que la situación económica tiene sobre uno de los aspectos más básicos de la vida diaria.
