Transformación profesional
Aseguran que la inteligencia artificial puede asistir a los abogados, pero no reemplazar el criterio humano
El exministro de Justicia Gustavo Ferrari comparó el uso de la IA en el derecho con el fútbol y sostuvo que la tecnología potencia el análisis, aunque las decisiones siguen dependiendo de las personas.
26 de Junio de 2026
La expansión de la inteligencia artificial también llegó al mundo jurídico, donde cada vez más herramientas permiten analizar jurisprudencia, redactar documentos y procesar grandes volúmenes de información en pocos segundos. Sin embargo, el abogado y exministro de Justicia Gustavo Ferrari afirmó que esa evolución tecnológica no reemplaza el criterio ni la capacidad de decisión de los profesionales.
Para explicar su postura, Ferrari recurrió a una comparación con el fútbol. Señaló que los cuerpos técnicos utilizan sistemas capaces de procesar miles de métricas sobre rendimiento, movimientos y decisiones tácticas antes y durante los partidos, lo que les brinda información valiosa para preparar cada encuentro.
Como ejemplo mencionó el caso del seleccionado de Estados Unidos, que emplea un sistema de inteligencia artificial capaz de analizar más de 6.000 métricas por partido y casi 2.000 variables individuales en tiempo real. Según planteó, esa tecnología permite detectar patrones y sugerir alternativas tácticas, aunque la decisión final continúa dependiendo del entrenador y de los futbolistas dentro del campo de juego.
Ferrari sostuvo que el ejercicio de la abogacía atraviesa un proceso similar. Explicó que la inteligencia artificial puede identificar antecedentes judiciales, revisar contratos, anticipar argumentos y organizar información con una velocidad imposible para una persona, pero remarcó que la negociación, la estrategia, la oratoria y la capacidad para interpretar cada situación siguen siendo competencias exclusivamente humanas.
En ese sentido, consideró que los jóvenes abogados deberán incorporar estas herramientas como parte de su formación sin descuidar las habilidades que se desarrollan con la experiencia. A su entender, el futuro de la profesión combinará el potencial de la inteligencia artificial con el criterio, la empatía y la capacidad de persuasión que solo pueden aportar las personas.
