Prioridades porteñas
Jorge Macri saca músculo policial contra un vendedor de medias
Un video difundido muestra un despliegue de la Policía de la Ciudad contra un hombre que comercializaba medias en la vía pública. La escena expone una particular escala de prioridades en la gestión porteña, capaz de convertir la venta ambulante en material para un operativo de seguridad.
10 de Septiembre de 2026
Un operativo de la Policía de la Ciudad contra un vendedor ambulante de medias quedó registrado en un video y puso bajo la lupa las prioridades de seguridad del gobierno de Jorge Macri. Según la publicación que acompaña las imágenes, los efectivos intervinieron para atrapar al hombre mientras la mercadería terminó desparramada sobre la vereda.
"URGENTE" Máximo operativo de seguridad en la Ciudad.
— Maxzz (@Maxzz0) September 10, 2026
La POLICÍA de Jorge Macri desplegó un impresionante operativo para atrapar a un peligrosisimo delincuente.
¿El delito? Vender Medias en la Calle!!! ?? pic.twitter.com/z4yzt0wXfj
La secuencia tiene una potencia política difícil de disimular. El Gobierno porteño puede presentar mano firme, despliegue y presencia policial, aunque el destinatario que aparece en las imágenes no sea precisamente el protagonista de una organización criminal sino una persona que vendía medias en la calle. Mucho uniforme para un botín compuesto por pares de tela.
La escena permite preguntarse qué entiende la administración de Jorge Macri por una prioridad de seguridad. Cuando la maquinaria policial cae sobre el eslabón más débil del comercio informal, la demostración de autoridad corre el riesgo de convertirse en una caricatura. El vendedor queda rodeado por el peso del Estado y las medias terminan en el piso como si acabara de ser desbaratada una operación de alto vuelo.
Hay también una cuestión política detrás del episodio. Un gobierno puede discutir el uso del espacio público y establecer reglas para la venta callejera, pero otra cosa es exhibir despliegues cuya magnitud luce desproporcionada frente a la conducta que se pretende controlar. La autoridad no necesariamente se vuelve más efectiva porque el adversario elegido sea más fácil de someter.
Y ahí aparece la postal incómoda para Jorge Macri. Mientras la gestión busca proyectar orden en las calles porteñas, imágenes como estas ofrecen una versión bastante menos épica de esa política. Si la vara de eficiencia policial termina midiéndose por la capacidad para correr vendedores de medias, el problema ya no es solamente qué se controla, sino qué clase de éxito pretende mostrar el Ejecutivo.
La ironía prácticamente viene incluida en la escena. El supuesto gran despliegue termina teniendo como centro unas medias tiradas sobre las baldosas. Una imagen que puede servir para demostrar presencia estatal, sí, aunque difícilmente alcance para convencer de que la seguridad de una ciudad se construye concentrando semejante energía en el último escalón de la venta ambulante.
