Interna y crisis sanitaria
Kicillof mueve fichas en IOMA en plena crisis y busca ganar control sobre la gestión de Homero Giles
El Gobierno bonaerense ratificó nuevas representaciones en el Directorio de la obra social mientras se acumulan reclamos por demoras, autorizaciones y pagos. Según la información difundida, la jugada también apunta a reforzar el peso del gobernador frente a la conducción vinculada con La Cámpora.
10 de Septiembre de 2026
Axel Kicillof avanzó con nuevos movimientos dentro del Directorio de IOMA en medio de una crisis que acumula reclamos de prestadores, profesionales y afiliados. El gobernador firmó junto con Nicolás Kreplak y Carlos Bianco el decreto que ratifica representantes de los gremios estatales y docentes dentro de la obra social bonaerense.
#IOMA La corrupción se impone.
— Pato Libre ?? (@patoenero) September 6, 2026
Cautivos de una estafa.
En el 2020 una mafia secuestró la obra social.
Dejaron de ser afiliados para convertirse en rehenes. La militancia que formaba parte del Ministerio de Salud de Nación se apoderó del #IOMA.
Homero Giles @homerogiles, el… pic.twitter.com/TyrZVKaL2D
La decisión aparece atravesada también por la interna política del oficialismo. Según la información difundida, el Ejecutivo busca sumar dirigentes de confianza que permitan tener mayor control sobre una administración encabezada por Homero Giles, dirigente identificado con La Cámpora y cada vez más cuestionado por los problemas que arrastra el instituto.
Los nuevos vocales tendrán mandato por cuatro años después del vencimiento del período de Antonetti y de la renuncia de Di Yorio a la suplencia en 2023. También se incorpora José Luis Nogueira, quien ejercerá su función ad honorem.
La Provincia convocó previamente a SUTEBA, FEB y UDOCBA para validar el padrón de afiliados y finalmente adjudicó la representación al gremio conducido por Roberto Baradel. Los mandatos tendrán vigencia retroactiva desde el 9 de mayo de 2026.
Los cambios llegan cuando IOMA atraviesa conflictos en La Plata, Trenque Lauquen, Mar del Plata y Bahía Blanca, donde distintos sectores denunciaron demoras de varios meses en pagos de honorarios y autorizaciones. En Bahía Blanca, el Instituto de Rehabilitación Integral llegó incluso a suspender temporalmente prestaciones por atrasos en las transferencias.
La Agremiación Médica Platense también reclamó pagos pendientes por prestaciones, actualización de aranceles y gastos administrativos. Ese enfrentamiento volvió a poner a Giles bajo presión y alimentó los cuestionamientos sobre el funcionamiento de una obra social que reúne a más de dos millones de bonaerenses.
Desde el Gobierno provincial sostienen que IOMA debió absorber un aumento del 37 por ciento en consultas y del 30 por ciento en medicamentos de alto costo, debido al ingreso de afiliados con doble cobertura que abandonaron prepagas o PAMI. Salud estima que esa situación representa una sobrecarga cercana a los 6.000 millones de pesos mensuales, además de señalar la reducción de fondos nacionales.
La explicación oficial no frenó las críticas. Desde la oposición reclaman que Giles se presente en la Legislatura y dé explicaciones sobre la situación del organismo, mientras el titular del bloque de La Libertad Avanza, Juan Osaba, lanzó una de las acusaciones más duras al asegurar que “Kicillof juega con la vida de los bonaerenses”.
En ese escenario, los movimientos en el Directorio dejan de ser solamente administrativos. La disputa por el control de IOMA aparece ahora mezclada con una interna política, mientras afiliados y prestadores continúan esperando respuestas sobre problemas que llevan meses sin resolverse.
