Nueva regulación
La Unión Europea activa MiCA y miles de empresas de criptomonedas dejarán de operar desde julio
Con el fin del período de transición, solo las compañías que obtuvieron la licencia MiCA podrán seguir ofreciendo servicios. El nuevo esquema reducirá drásticamente la cantidad de operadores en el mercado europeo.
29 de Junio de 2026
La Unión Europea pondrá en marcha el próximo 1 de julio la aplicación plena del reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets), una normativa que cambiará el funcionamiento del mercado de las criptomonedas en el bloque. Con el fin del período transitorio, las empresas que no obtuvieron la licencia exigida perderán el derecho a seguir operando.
El cambio representa una fuerte reducción en la cantidad de proveedores habilitados. Mientras en 2024 existían más de 3 mil empresas registradas bajo distintos sistemas nacionales, a fines de junio de 2026 solo 244 compañías habían conseguido la autorización MiCA para prestar servicios en el Espacio Económico Europeo.
La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) informó que las plataformas sin licencia deberán implementar planes de cierre, proteger los activos de sus clientes y facilitar el traslado de fondos hacia operadores regulados o billeteras de autocustodia. Además, aclaró que no habrá nuevas prórrogas para quienes no obtuvieron la autorización.
Desde el sector estiman que el impacto alcanzará tanto a las empresas como a los usuarios. Distintos referentes de la industria advirtieron que millones de clientes podrían verse obligados a migrar hacia otras plataformas una vez que comiencen a retirarse los operadores sin licencia.
La obtención del permiso MiCA también implica un importante esfuerzo económico. Además de los requisitos de capital, especialistas señalan que los costos de cumplimiento normativo, auditorías, asesoramiento legal y autorizaciones pueden alcanzar 700 mil euros durante el primer año para una empresa de menor tamaño.
Mientras algunas plataformas como Kraken y Coinbase respaldaron el nuevo marco regulatorio al considerar que brinda mayor seguridad jurídica e impulsa la inversión institucional, otras compañías todavía enfrentan dificultades para adaptarse. En ese escenario, Europa ingresará a una nueva etapa con un mercado de criptomonedas más regulado, menos participantes y mayores exigencias para operar.
